
18.08.09. Cualquier elemento vegetal (biomasa) podría servir para fabricar etanol de celulosa, incluidos desechos como astillas, serrín, o plantas cultivadas en tierras marginales o sin usos alimentarios.
Conocidacomo base del papel y de los tejidos de fibras naturales, la celulosa podríatener ahora una aplicación bien distinta: la fabricación de etanol comobiocombustible. Sus ventajas medioambientales y económicas son diversas, segúnsus defensores, y personalidades como Al Gore o Bill Gates no han dudado enposicionarse a su favor. Varias empresas trabajan para mejorar su proceso defabricación, aunque todavía necesita un mayor desarrollo para que llegue a losconsumidores. Cualquierelemento vegetal (biomasa) podría servir para fabricar etanol de celulosa,incluidos desechos como astillas, serrín, o plantas cultivadas en tierrasmarginales o sin usos alimentarios. De esta manera, se evitaría uno de losprincipales inconvenientes de los biocombustibles de primera generación, comoel etanol de maíz, cuestionado incluso en Estados Unidos (EE.UU.), primerexportador del mundo de este cereal.
Diversos estudios recientes muestran además su menor impacto ambiental encomparación con otros combustibles. Un estudio publicado en la revista Scienceconcluye que el etanol de celulosa emite cantidades más pequeñas de partículascontaminantes finas que los combustibles fósiles y que el etanol a base demaíz. Los responsables de la investigación, un equipo de la Universidad deMinnesota, detallan que los costes ambientales y sanitarios del etanolcelulósico son menos de la mitad que los de la gasolina.
En otro articulo también de Science, investigadores de la Universidad deMichigan afirman que el combustible de etanol tiene un 88% menos de emisionesde dióxido de carbono (CO2) que la gasolina convencional. Según el responsabledel trabajo, el ingeniero químico Bruce Dale, este tipo de etanol podría cubrirlas necesidades de combustible de EE.UU. sin afectar al precio de losalimentos, ya que podría basarse en productos de tierras marginales.
De manera similar se presenta un estudio sobre el futuro de la biomasa enel sistema energético de EE.UU. publicado en la revista "Biofuels, Bioproductsand Biorefining". Sus responsables señalan que el etanol de celulosaofrece un coste parecido, si no más bajo, y unas emisiones de gases de efectoinvernadero mucho menores que los combustibles derivados del petróleo.
La producción de etanol de celulosa podría ser también beneficiosa para lasaves y los insectos en el medio oeste de EE.UU., según Bruce Robertson, otroinvestigador de la Universidad de Michigan. El Panicum virgatum, un tipo dehierba forrajera natural de las praderas estadounidenses, podría utilizarsepara fabricar etanol de celulosa. De esta forma, según Robertson, se evitaríael uso del maíz y las aves e insectos de la zona tendrían un mejor hábitat.
Iniciativas más destacadas
Diversas empresas estadounidenses trabajan para mejorar el proceso defabricación del etanol a partir de celulosa. La compañía Qteros ha anunciadouna tecnología, denominada Q Microbe, capaz de transformar una gran variedad demateriales de plantas no alimenticias en etanol de celulosa sin modificacióngenética. Sus responsables aseguran que este proceso supera al del resto de lasempresas competidoras, lo que supone un paso esencial hacia la viabilidadeconómica del etanol celulósico.
Los impulsores de la empresa ZeaChem afirman también haber logradograndes avances en un etanol de celulosa "de nueva generación". Elcombustible se basaría en cultivos leñosos de crecimiento rápido, como álamos.Según sus responsables, se podría lograr un rendimiento de unos 3.000 litros deetanol por hectárea, muy superior a los 680 litros por hectárea del etanol apartir de maíz. Por el momento, la empresa construye una planta piloto paraprobar este sistema.
La compañía Mascoma ha informado de un sistema que reduce los pasos del procesode fabricación de este etanol. Esta tecnología, basada en la ingenieríagenética, utiliza una bacteria que crece a altas temperaturas y levaduras quereducen la necesidad de uno de los componentes del proceso, la celulasa. Susimpulsores, que cuentan con el apoyo de General Motors, han dado a conocer unainstalación de prueba que les permitirá producir en 2010 cantidades importantesde etanol.
Algunas universidades también trabajan en esta línea de investigación.Científicos de la Universidad de Florida han descubierto una bacteria en un árbolornamental común en EE.UU. (Liquidambar styraciflua o árbol del ámbar) querompe de forma muy eficaz la estructura molecular de las plantas. Por ello,estos expertos creen que podría facilitar el proceso de producción del etanol.La idea consistiría en transferir los genes de esta bacteria, denominada JDR-2,a los de la bacteria utilizada en la fabricación del etanol.
En la Universidad de Wisconsin-Madison, dos científicos han desarrollado unamezcla especial de disolventes y aditivos con una extraordinaria capacidad paradisolver la celulosa. El investigador principal, Ron Raines, afirma que es unsistema sencillo y económico y no es peligroso ni tóxico.
En Brasil, los responsables del programa Bioen, perteneciente al centro deinvestigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP), trabajan para mejorar laeficiencia del proceso de transformación de la caña de azúcar en etanol yevitar los inconvenientes ecológicos de otros agrocombustibles.
Dificultades del biocombustible de celulosa
El etanol celulósico tiene que superar ciertos desafíos económicos ytecnológicos para su comercialización a gran escala. Su proceso de obtenciónimplica un gran esfuerzo para producir moléculas de azúcar simple. Tambiénrequiere el calentamiento de la biomasa o el tratamiento con ácidos, lo queaumenta los costes y su huella de carbono durante el proceso de producción.
Por ello, a pesar de contar con investigaciones desde hace medio siglo y con elapoyo de multinacionales como Dow Chemical, Monsanto o Exxon, o del Gobierno deEE.UU., todavía no se ha podido desarrollar una planta de producción comercial.
Algunos expertos señalan también la dificultad para conocer el avance real deestos sistemas. Los desarrollos tecnológicos, afirman, se producen en empresasprivadas que no quieren enseñar todas sus cartas a la competencia.
Fuente: ecoticias











