28.07.10. Aseguran que el agua depurada que vierte a la rÃa mejora en un 32% los valores de referencia europeo.
Pese al intenso y constante debate que existe entre la ciudadanÃa sobre el futuro de Ence en Pontevedra, son pocas las ocasiones en las que los responsables de la factorÃa se ponen a disposición de los medios. Ayer fue una de ellas, tocaba presentar los datos de la memoria ambiental del complejo de Lourizán, una comparecencia en la que el director de la fábrica, José Antonio Camblor, y el jefe de Medio Ambiente, Felipe González-RÃo, defendieron la gestión ambiental en la planta pastera que presentaron como una de las menos contaminantes de Europa.
Sin embargo, una vez terminada la comparecencia, los
directivos evitaron aclarar cualquier otra cuestión relativa al futuro Ence en
la rÃa de Pontevedra y a los planes que tiene la compañÃa, por ejemplo, después
de tramitar ante la Xunta una solicitud para instalar una planta de biomasa pese
a que en 2018 se acaba la concesión que le permite continuar la actividad fabril
en Lourizán. Sólo tocaba hablar de su compromiso con el medio ambiente,
explicaron.
AsÃ, Camblor señaló que se han completado prácticamente la
totalidad de objetivos ambientales establecidos para 2009, "siendo el logro más
relevante el mantenimiento de la mejora sustancial de la calidad del efluente
lÃquido, alcanzándose valores inferiores al previsto de forma
consistente".
Según explicaron, "la implementación de todas las acciones
previstas" para mejorar el impacto ambiental de la actividad del complejo
industrial permitió mejorar un 40% el valor europeo del caudal de agua depurada
y un 32% su calidad, de tal forma que sitúa el efluente de la fábrica
pontevedresa "como uno de los de mayor calidad del sector en Europa".
Menos
consumo de oxÃgeno
Otros de los logros que destacó González-RÃo fue la
reducción de los consumos de oxÃgeno y agua oxigenada que se utilizan en el
proceso de blanqueo de la pasta de papel, en unos porcentajes de un 9,7% y de un
25%, respectivamente en cada materia prima.
La declaración ambiental también puso de manifiesto que en 2009 la fábrica de Pontevedra emitió 85.292 toneladas de dióxido de carbono, una cifra que está por debajo de las emisiones asignadas por el Estado a cada una de las factorÃas españolas con el objetivo de cumplir los requisitos establecidos en el protocolo de Kioto. La cantidad asignada al complejo de Lourizán fue de 129.000 toneladas. También se situaron por debajo de los lÃmites legales las emisiones de partÃculas contaminantes. Esto se produce, dice González-RÃo, gracias a las inversiones realizadas en años precedentes, asà como a la optimización de la producción energética mediante biomasa de la que se autoabastece la planta pontevedresa..
También gracias a la labor de la
plantilla. Insistió en que su objetivo es depender, cada vez en menor medida, de
las energÃas generada mediante el empleo de combustibles fósiles. Las emisiones
de CO2, según esta memoria, se redujeron un 35%.
Como contrapartida a estas
emisiones, la memoria recuerda que la madera que Ence consume en un año en su
fábrica gallega para producir pasta de papel y energÃa "ha supuesto durante su
crecimiento la captura anual de 2 millones de toneladas de CO2
equivalente".
Ahorro en agua
En cuanto al mejor uso de las materias
primas, los directivos de Ence explicaron que la recuperación y reutilización de
agua utilizada durante el proceso (como puede ser en la refrigeración) les
permitió ahorrar en el consumo de este lÃquido.
En cuanto a los futuros planes en la rÃa de Pontevedra, el director de la fábrica se limitó a decir que, en el capÃtulo medioambiental, "todo lo que hagamos a corto, medio o largo plazo se va a hacer siguiendo esta lÃnea de búsqueda de la excelencia".
Faro de Vigo











