22/12/08. Pagar a los terratenientes para que dejen que los bosques crezcan es
promovido por Naciones Unidas como una forma viable para combatir el
cambio climático, pero los expertos primero deben resolver cómo
asegurar los árboles contra incendios.
Bajo los planes de la ONU, los propietarios recibirán créditos de
carbono para disminuir la destrucción de los bosques tropicales. Pero
los incendios causados por rayos -junto a otros peligros como
tormentas, insectos y la tala ilegal- son un gran riesgo para
aseguradoras e inversores.
Quemar bosques para despejar la tierra para labrarla libera
aproximadamente un quinto de todos los gases de efecto invernadero que
se considera son responsables por el cambio climático. Si los árboles
mueren, el carbono almacenado mientras crecieron será liberado, dejando
a los créditos de carbono sin valor.
"Desde un punto de vista formal, el seguro no debería ser un problema",
dijo Wojciech Galinsky, quien trabaja en proyectos de la ONU para
promover inversiones ecológicas en países del tercer mundo.
"Si las piernas de Tina Turner pueden estar aseguradas, ¿por qué no los bosques?", agregó.
Pero existe un gran desacuerdo respecto de cómo evaluar los riesgos
bajo el nuevo tratado de la ONU, que debe acordarse para fines de 2009.
Los propietarios de bosques quieren un acceso completo a los créditos
lo más rápido posible. Pero las aseguradoras sugieren que se retenga la
mitad en fondos de contingencia en caso que los bosques se desvanezcan
en unas pocas décadas.
Si un bosque desaparece, los créditos en los fondos desaparecerían con ellos.
"La cantidad de dinero que los terratenientes verán del precio
establecido es de lo que se trata el furor", dijo Frances Seymour,
directora del Centro de Investigaciones Forestales Internacionales en
Indonesia (CIFOR, por su sigla en inglés).
Ponerle un valor a los bosques podría darle a naciones del tercer mundo
en Africa, América Latina y Asia un gran incentivo para hacer más por
contener el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Pero la crisis económica podría hacer que las naciones ricas duden en tomar parte.
Una dificultad es que proteger un bosque en una zona del Amazonas o en
el Congo podría dar lugar a más tala o quema de bosques en otras partes.
DEMANDA EN AUMENTO
La demanda de seguros para cubrir tales proyectos forestales no es muy
elevada actualmente, dijo Joachim Herbold, del departamento de seguros
agrícolas de Munich Re.
"Esperamos una mayor demanda en el futuro", agregó.
El mercado podría ser enorme. Cada año desaparecen aproximadamente 7,3
millones de hectáreas de bosque, una zona del tamaño de Panamá, según
datos de la ONU.
Un informe de la Unión Europea el mes pasado dijo que costaría de
15.000 millones a 25.000 millones de euros al año de ahora en adelante
para reducir a la mitad el ritmo de deforestación para 2020,
principalmente pagando a las personas para que salvaguarden los árboles
existentes.
Los riesgos de que los bosques no estén en pie en unas pocas décadas
significa que los créditos de carbono forestal valdrán sólo de 2 a 3
dólares por tonelada en los mercados voluntarios, dijo Phil Cottle,
director de ForestRe con sede en Londres, la cual se especializa en
seguros forestales.
Los inversores sólo se interesarán por el carbono forestal si éste es intercambiable por créditos industriales.
Si el propietario de una fábrica o planta de energía en Europa necesita
comprar créditos de carbono para compensar las emisiones domésticas, el
carbono forestal debe estar representado por árboles reales.
"Si se pueden poner los seguros en orden, esto ayudará a derribar las
fronteras" que hace que los inversores desconfíen del carbono forestal
comparado con otros créditos, dijo Cottle.
CONTINGENCIA
Un ejemplo de cómo tal esquema podría funcionar ha llegado de Voluntary
Carbon Standard (VCS), una organización que en noviembre lanzó reglas
de comercio forestal para destrabar las inversiones mediante la
retención de tal vez la mitad de todos los créditos en un fondo de
contingencia.
Conservar los árboles de una zona con una tasa de deforestación anual
del 2 por ciento, por ejemplo, retendría 4 toneladas de dióxido de
carbono al año por hectárea, asumiendo que un bosque almacena 200
toneladas de dióxido de carbono.
La atención de la ONU hasta ahora ha estado dirigida a proteger los
bosques tropicales. Pero los propietarios de bosques de Siberia a
Escandinavia están interesados en los créditos de carbono.
Las compañías de seguros ofrecen cobertura forestal desde tiempo atrás,
algo más fácil de calcular que el seguro del carbono porque está basado
en el valor de la madera.
En Noruega, Skogbrand ofrece seguros contra incendios, tormentas y
pestes por hasta una corona noruega (0,14 dólares) por cada 1.000
metros cuadrados al año. En caso de catástrofe, cubrirá de 1.000 a
3.000 coronas por cada 1.000 metros cuadrados.
El único proyecto de reforestación aprobado por ahora bajo un esquema
de la ONU existente está en la cuenca del río Pearl, al sur de China.
Bajo el plan, las plantaciones absorberán carbono y el almacenamiento
forestal de carbono será medido cada cinco años para asignar créditos
intercambiables temporarios. Si el bosque se quema cinco años más
tarde, no serán emitido créditos futuros.
Ese proyecto no incluye seguros, porque el sur de China es húmedo. "Hay
regiones en las que la probabilidad de incendios forestales es
insignificante," dijo Galinsky, de la Secretaría de Cambio Climático de
la ONU en Bonn, Alemania.
Pero el calentamiento global podría afectar a los bosques e incrementar
la probabilidad de incendios. Un informe del Panel Climático de la ONU
el año pasado proyectó "un reemplazo gradual de los bosques tropicales
por sabanas en el este de la Amazonia" para el 2050.
Cottle de ForestRe dijo que era probable que las aseguradoras emitieran
sólo contratos a corto plazo debido a la dificultad de predecir el
clima en el largo plazo.
Fuente: Reuters - (Editado en español por Patricia Avila) - Extraído de Lignum












