06.02.10.
Italia y Escandinavia tienen un récord de cultivo de variedades de madera de
crecimiento rápido en plantaciones de rápida rotación. A este concepto se le
denomina silvicultura de rotación corta. Alemania y Austria todavÃa están
especializados en álamo y sauce. Pero la creciente demana de madera puede
cambiar esta situación en el futuro.
La silvicultura de rotación corta en granjas especializadas podrÃa aumentar el potencial de la biomasa en Europa en un futuro, algo que se prevé necesario debido al progresivo aumento de demanda de biomasa, especialmente en plantas de cogeneración.
La Comisión Europea estima que serán necesarias 26 millones de hectáreas de tierra para cultivar biomasa con fines energicos en 2020. La Comisión supone que la mitad de esa cantidad será necesaria para los biocombustibles.
Para poder cubrir estos ambiciosos objetivos, se tiene que
incrementar la producción de madera. Pero no es necesario esquilmar nuestros
bosques para disponer de este recurso renovable; una alternativa son las
plantaciones de rápida rotación.
¿ Qué es la silvicultura de
rotación corta ?
Las plantaciones de corta rotación son
plantaciones forestales en las que se plantan árboles de rápido crecimiento,
como álamos y sauces. Una vez recolectados, la mayor parte de ellos se
convierten en astillas y se destinan a sistemas de calefacción basados en la
biomasa o a centrales de producción de electricidad. Se plantan brotes de unos
20 cm de altura, que de lejos parecen plantas destinadas al consumo humano, pero
pronto crecen múcho más rápido y más alto que otras plantas. Llegan a alcanzar
los diez metros de altura, y se recolectan cada 2 a 10 años.
Las astillas producidas por una sola hectárea de estos cultivos, puede producir reservas de biomasa para cubrir las necesidades energéticas de una casa unifamiliar durante tres años. Hasta ahora, se han usado este tipo de cultivos sólo a pequeña escala, pero ahora algunos agricultores van a aplicarlos a gran escala, aunque aún ven algunos riesgos a nivel económico, porque estos cultivos requieren de maquinaria especializada, y parece que resulta rentable solo en plantaciones grandes por este motivo.
Y si la cosecha falla por causa de sequÃa, inundaciones
o plagas de insectos, las pérdidas económicas son mucho más elevadas que en el
caso de que ocurra lo mismo que en el caso de plantar cosechas de recolección
anual. Los polÃticos queiren compensar este peligro con la concesión de
subvenciones. La Unión Europea ofrece subsidios de hasta el 50% de los costes de
este tipo de plantaciones a través de un programa aprobado en 2008. En Polonia,
Italia y los paÃses escandinavos ya se están aplicando tanto el cultivo de
madera como los subsidios.
La plantación de madera en
Escandinavia
Suecia ha comenzado esta practica ya en 1990, aunque se frenó con la
entrada en la UE en 1995, al dejar de ser rentable, aunque se ha recuperado
desde el año 2000, puesto que la demanda ha aumentado a la par del aumento de
plantas de cogeneración en el paÃs. Aquà se albergan las plantaciones más
grandes de Europa, y se espera que durante este año las hectáreas totales sean
30.000.
Dinamarca también tienen numerosas plantas de cogeneración y
llevan 20 años cultivando sauces. La cantidad de terreno dedicado a estos
cultivos ha aumentado desde que subieron los precios de los combustibles fósiles
con el cambio del siglo.
Alemania
Alemania no es
un paÃs de grandes cultivos de madera. Sólo dispone de 2.000 hectáreas
cultivadas hoy en dÃa. A mediados de los años 90, sólo habÃa 80 hectáreas. Este
poco entusiasmo por la biomasa se debe al bajo precio del gasóleo y a un mercado
limitado para las astillas.
Austria
Los austriacos están experimentando con la silvicultura de rotación corta
a base de sauces y álamos. Ahora mismo, sólo se están cultivando unas 1.000
hectáreas en Austria. La empresa fabricante de calderas de biomasa KWB está
intensificando el cultivo. KWB ve el aprovechamiento de este recurso como una
forma de hacerse independiente de los productores de pellets. Según fuentes de
la empresa, Austria dispone de un potencia de cultivo de entre 60.000 y 70.000
hectáreas, lo suficiente como para cubrir dos veces la demanda de pellets de los
austriacos.
Los álamos italianos
En Italia hay
unas seis mil hectáreas de tierra dedicada al cultivo de corta rotación de
álamo. La climatologÃa italiana es ideal para el rápido crecimiento de clones de
álamo. Las plantaciones se encuentran en su mayor parte en el valle del Po, en
la LombardÃa y en Véneto. La recepción de subvenciones ha sido intermitente,
aunque ahora empresas energéticas que necesitan la biomasa para producir
electricidad están ofreciendo subvenciones ellas mismas. De todas formas, el
precio de este combustible ha subido tanto en Italia que su plantación resulta
rentable incluso sin subsidios.
Fuente: Solar and Energy News, septiembre
2009











