27/11/08. Fomentar el trabajo en red y el reconocimiento del trabajo de los
bosques modelo en el proceso de construcción e implementación de
políticas forestales y normativas fueron, entre otras, algunas de las
conclusiones fruto del análisis y debate surgido en el seno del Primer
Congreso Iberoamericano de Bosques Modelo, celebrado en Soria (España)
recientemente. La página web de Cesefor (www.cesefor.com/congresociabm.asp)
sigue alojando los vídeos de los actos principales de este encuentro
internacional, así como la clausura y resumen de las conclusiones.
Las reuniones y mesas de trabajo desarrolladas en el Primer Congreso
Iberoamericano de Bosques Modelo ya han dado sus primeros frutos: una
serie de conclusiones que se trasladarán a los organismos e
instituciones competentes en materia de políticas, innovación,
cooperación y sostenibilidad local.
Los más de 150 asistentes al congreso participaron activamente en las
diferentes mesas de trabajo, además de conocer a lo largo de toda la
semana las más de 100 comunicaciones de expertos internacionales en
materia forestal y medioambiental, entre otros ámbitos.
Según la organización, “los debates han sido de magnífico nivel y
destacan por la diversidad de áreas de interés tratadas, desde la
innovación y la relación entre centros de investigación con los agentes
que trabajan a pie del terreno, hasta la cooperación internacional para
combatir la pobreza y su conexión con el uso sostenible de los recursos
forestales”.
Bosques Modelo como espacios de gobernabilidad participativa
En la mesa de trabajo sobre Políticas se decidió proponer a los
gobiernos competentes en desarrollo rural “que promuevan los bosques
modelo como espacios de gobernabilidad participativa que
responsabilizan a los actores locales de su propio desarrollo”. Esto se
traduce en que las instituciones y administraciones políticas
contemplen la posibilidad de considerar a los bosques modelo “como
plataformas de aplicación de los compromisos nacionales e
internacionales en los territorios, entendiendo que permiten la
armonización intersectorial a nivel local”.
En un sentido más amplio, esta propuesta se traslada en el ruego a los
gobiernos nacionales para que promuevan la relevancia política de la
Red Iberoamericana de Bosques Modelo (Riabm), mediante el
reconocimiento por la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de
Gobierno, así como de la Comisión Forestal para América Latina y el
Caribe (Coflac), de la FAO.
A juicio de los participantes en esta mesa, los bosques modelo
“constituyen una plataforma extraordinaria para el desarrollo del
sector forestal a nivel mundial, para garantizar su sostenibilidad, y
para desarrollar soluciones concretas al gran reto global de la
convivencia entre comunidades humanas y uso sostenible de los recursos
forestales de su territorio”. En esta línea puede enmarcarse la
recomendación de que se vinculen los bosques modelo a los Programas
Forestales Nacionales, así como que se habiliten los instrumentos
jurídicos que permitan canalizar los fondos procedentes de
organizaciones internacionales o de otros donantes a los Bosques Modelo.
Bosque Modelo como marca
La mesa temática de Innovación señaló la idoneidad de que la marca
‘Bosque Modelo’ sea desarrollada con el fin de obtener fondos para
aplicar innovación, entendiendo ésta como un “cambio del proceso
actual”. El grupo también destacó la importancia de los bosques modelo
para mejorar la gestión de la biodiversidad y la calidad de vida de sus
habitantes. En este sentido, se subrayó la capacidad de los bosques
modelo para utilizar herramientas e instrumentos tecnológicos y
aprovechar la estructura de red para conectar necesidades y producir
innovación en el conjunto.
Bosque Modelo como garante de un desarrollo local más ético
En lo que respecta a la mesa sobre Sostenibilidad Local, sus
participantes incidieron en la capacidad de los bosques modelo para
rescatar y tomar como base el conocimiento local (poniendo así en valor
el bagaje cultural y las costumbres, para construir el currículo formal
y no formal con que se educan los jóvenes en cada bosque modelo).
El grupo también destacó que la plataforma bosque modelo permite una
mirada más ética de la intervención en el desarrollo local: hacer
participes a todos, reconocer y aceptar que cuando se interviene hay
toda una historia y conocimiento que valorar. A juicio de los
participantes en esta mesa, el concepto de bosque modelo permite que
las comunidades logren su propio desarrollo bajo el lema “aprender
haciendo y hacer aprendiendo”.
La Riabm como conexión idónea entre agentes de cooperación
Por su parte, el grupo de trabajo sobre Cooperación destacó algunos
aspectos centrales: la identificación común de necesidades y agenda
entre demandante y oferente de cooperación; el papel de la Riabm como
conexión idónea entre ambos agentes, y la necesidad de fortalecer la
cooperación sur-sur dentro de la Red. Igualmente, se recomendó que la
intervención en cooperación debe “traerse a terreno” con base en
indicadores micro (local) y no sólo tomar como base los indicadores
globales de pobreza, si lo que se desea es actuar con efectividad.
Según los expertos que participaron en esa mesa temática, la
cooperación debe responder a las necesidades de las agendas locales
basadas en sus líneas estratégicas: buscar una adaptación y
flexibilidad de ida y vuelta.
Fuente: Cesefor - Extraído de Lignum












