30/01/09.
La nueva propuesta europea, relativa a la próxima cumbre de cambio climático
que tendrá lugar en Copenhague este año, contiene “retórica positiva”. Sin
embargo, según WWF necesita ahondar en compromisos más concretos y aceptar un
papel relevante de ayuda a los países en desarrollo, para que puedan reducir sus
emisiones y adaptarse a los impactos del clima.
En la comunicación publicada hoy “Hacia un acuerdo global sobre el cambio
climático en Copenhague”, la Comisión Europea propone el marco de negociación
que llevará a la cumbre del clima en diciembre. Los Jefes de Estado de la Unión
Europea cuentan con llegar a una decisión final sobre dicha posición en el
Consejo Europeo de primavera.
“Si Europa quiere recuperar el papel de
líder en la lucha contra el cambio climático, tiene que dejar de predecir cuál
será la respuesta del resto del mundo y centrarse en cuál será su posición”,
afirma Kim Carstensen, responsable del Nuevo Acuerdo Global sobre la Iniciativa
del Clima de WWF.
“Europa tiene que empezar por reafirmar el objetivo de
mantener el calentamiento global por debajo de los +2ºC, nivel por encima del
cual existe un riesgo inaceptable de efectos adversos del cambio climático.
También debería definir una reducción de emisiones para los países desarrollados
de entre el 25 y el 40% en 2020, que garantizara mantenerse dentro de este
margen de seguridad” afirma Mar Asunción, responsable del Programa de Cambio
climático de WWF España.
WWF opina que Europa está en la obligación de
definir objetivos más ambiciosos que los compromisos ya adoptados, de reducir
las emisiones en un 30% en 2020 respecto a los niveles de 1990, comprometiéndose
a conseguirlo dentro de Europa. Además, considera que tendría que proporcionar
financiación a los países en desarrollo para que éstos logren reducir las
emisiones en un 15% adicional a las reducciones conseguidas dentro de Europa.
Según WWF, la actual discusión sobre las necesidades de financiación es
un aspecto esencial para que los países en desarrollo puedan reducir
sustancialmente sus emisiones.
“Las iniciativas y propuestas existentes
sobre el comercio de emisiones deberían complementarse con otras medidas, como
el establecimiento de estándares sobre las emisiones de las centrales eléctricas
en Europa” afirma Carstensen. Y añade: “Algunos estados norteamericanos, como el
de California, han demostrado la efectividad de este tipo de medidas, -a pesar
de la oposición del anterior gobierno-, y han obtenido el apoyo de la nueva
administración. Europa se va a encontrar, cada vez más, en una situación donde
tenga la opción de seguir estas iniciativas o quedarse por detrás.”
Es
necesario que se destine una cantidad sustancial de ingresos a países en
desarrollo antes de 2013, y que la financiación de políticas de mitigación se
adecue a la necesidad actual de reducción de emisiones.”. WWF también considera
que las Naciones Unidas tienen que seguir siendo el actor principal en la
gestión de los fondos, ya que la opinión de los países en desarrollo se tiene en
cuenta en su seno.
“La financiación tiene que seguir criterios de
sostenibilidad, ser predecible, adicional e independiente de la ayuda oficial al
desarrollo” añade Mar Asunción.
Fuente: Portal del Medio Ambiente












