
08.02.11. Nadie ignora que los buenos resultados que logró el paÃs al ventilarse en La Haya la demanda argentina por Botnia tuvieron mucho que ver con la gestión de una dependencia del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, la Dinama. Una nota publicada en la edición de ayer advierte que la actual dotación de recursos humanos y materiales de esta repartición no resulta ya suficiente para proteger los intereses nacionales ante el desafÃo de dos nuevos megaproyectos y la necesidad de seguir controlando toda eventual contaminación industrial en Uruguay.
Uruguay ha logrado en el plano internacional muy buenas calificaciones por su situación medioambiental. Es, sin dudas, un valor que el paÃs debe preservar, en tanto habla de la calidad de vida en su territorio y de la integridad del legado que los uruguayos de hoy dejarán a las futuras generaciones. De allà que convenga volver sobre la investigación periodÃstica que Ultimas Noticias publicó en su edición de ayer, dando cuenta de la situación que se vive en un organismo que es algo asà como la vanguardia del paÃs en el cuidado de sus valores ambientales: la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), dependencia del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.
En la nota de Ultimas Noticias quedó en claro que la Dinama tiene por delante varios desafÃos de singular importancia. Porque al contralor de toda la potencial contaminación industrial o afectación medioambiental de cualquier tipo que pueda producirse en el paÃs, inclusive la tan sensible situación planteada por el funcionamiento de la planta de Botnia-UPM, suma ahora dos nuevos megaproyectos potencialmente muy importantes desde el punto de vista de su impacto medioambiental. Se trata de la minera Aratirà y de la nueva planta de celulosa de Montes del Plata en los alrededores de la localidad coloniense de Conchillas.
La Dinama, cuya actuación fue muy importante para el paÃs al ventilarse en La Haya la denuncia argentina sobre Botnia, cuenta desde hace más de 10 años con un total de 80 funcionarios para atender sus temas técnicos y administrativos en todo el paÃs. Una muy pequeña fuerza de choque ambiental que debe actuar en todo el territorio y atender sin defecciones temas que tanto interesan al destino nacional. Hasta ahora Dinama ha desempeñado un papel activo en defensa de los intereses nacionales, pero la nota publicada ayer da cuenta de la justificada preocupación de su director, Jorge Rucks, ante los desafÃos que se le plantean en el futuro inmediato: dos proyectos de inversión con potencial afectación del medio ambiente que representan a la vez las inversiones extranjeras de mayor cuantÃa que se hayan realizado en toda la historia nacional.
La detallada información que se ofreció a los lectores incluso glosa el informe en que un consultor de la FAO (la agencia de las Naciones Unidas para agricultura y alimentación) afirmaba que la cantidad de funcionarios de Dinama, ya hace un decenio, era "exigua para velar por la calidad de todos los recursos ambientales del paÃs, además de otros cometidos asignados".
Este hecho provoca justificada preocupación. En vÃsperas de inversiones de tal importancia, y en una coyuntura en que por lo demás se suman a la actividad nacional otras iniciativas menores, pero que también deben ser objeto de contralor, la preparación de la Dinama para proteger el medio ambiente nacional aparece como de primera importancia para el destino del paÃs. No hay que abundar demasiado -ya lo hicieron sobradamente los "asambleÃstas" de Gualeguaychú- sobre la importancia de controlar los efluentes de una planta de celulosa. Y ni que hablar de la necesidad de seguir con la mayor atención la actividad de AratirÃ, que proyecta extraer hierro a partir de una mina a cielo abierto que dejará por lo menos una considerable cicatriz en el territorio explotado, que será muy extenso. El proyecto representa -aparte de la actividad minera- la instalación de un ducto de transporte de lo extraÃdo, una planta procesadora para el hierro y un puerto de aguas profundas.
Si bien son de primordial importancia los temas ambientales, también es necesario que la eficacia en la gestión de la Dinama no la convierta en una especie de rémora técnico - administrativa que pueda dilatar sin justificación la puesta en marcha de proyectos o frenar la llegada de nuevas inversiones. Estas importan mucho para la prosperidad nacional y parte del esfuerzo para promoverlas se vincula con la eficaz atención a nuevos proyectos. El propio director lo señaló en su diálogo con periodistas de esta casa: "El gran desafÃo es enfrentar un proceso de desarrollo de paÃs mucho más acelerado con la concreción de importantes inversiones extranjeras. El desafÃo es dar respuesta y no funcionar como un organismo "tapón"", señaló Rucks.
Todo lo señalado indica que el Estado uruguayo debe hacer a breve plazo un esfuerzo para dotar a Dinama del material, los recursos económicos y los funcionarios que requiere para cumplir su importante misión. El talento de los gobernantes se manifestará en especial lográndolo con el menor sacrificio fiscal posible, ya a través de convenios con otros organismos -como la Universidad- o coordinando adecuadamente otras reparticiones del Estado que pueden contribuir a la evaluación del impacto ambiental, como la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (Dinot) y la Dirección Nacional de Aguas (ex Dirección Nacional de Aguas y Saneamiento). En esta materia, se informa que existe ya una iniciativa dentro del Ministerio del cual todas ellas dependen para unificar criterios y coordinar la cooperación.
En esta materia el interés del paÃs es claro: primero preservar su medio ambiente y hacerlo en el marco de una eficaz gestión tanto en el análisis de proyectos como en el contralor de la posterior gestión operativa. Y tal cosa exige que en el plazo más breve posible se atiendan las necesidades planteadas en la oportuna nota del diario.
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