
05.08.10. En Florida. Ya no hay más leña. Los carreros buscan otra salida laboral.
En Florida se terminó la leña y los carreros buscan una alternativa de trabajo. Mientras que en Durazno las autoridades han aumentado los controles y vigilancia en zonas aledañas al monte autóctono del río Yi por la tala indiscriminada.
Es invierno y una vez más en Florida aparecen los carreros y sus problemas. Ahora proponen limpiar el río Santa Lucía Chico por una extensión de varios kilómetros.
"El año pasado planteamos que no había leña, la nueva Intendencia quiere que saquemos arena del río, pero hay una inundación tras otra y mientras esperamos que salga alguna alternativa tenemos que hacer algo", expresa Juan Carlos Belén, un delegado monteador.
El martes pasado, las Áreas de Desarrollo Social, Sustentable y Paseos Públicos de la Intendencia de Florida recibieron a representantes de grupos carreros para tratar el problema. Desde 2004, las administraciones tratan de revertir la tala indiscriminada en Florida que en cada invierno y sin excepciones deja a carreros detenidos, caballos sueltos y carros de paro. Miles de kilos de tala y coronilla antes, de ligustro, mataojo, sauce y arrayán ahora, han caído a manos de 236 obreros del carro y sus familias.
"La situación es cada vez más compleja. Estas reuniones son para encontrar soluciones de una vez por todas", dice el director de Desarrollo, Gervasio Martínez.
El panorama es que 500 hectáreas de montes nativos no se han repuesto, el ligustro se terminó y el monte tiene cada vez más nylon y basurales que leña. La comuna propone que los carreros extraigan arena, trabajen en el raleo de lugares alternativos y recurran a otros planes de trabajo. Los basurales junto al río Santa Lucía pululan entre montes y arenales. "Con esta limpieza podemos tirar uno o dos meses", afirma Belén y señala que "es la única propuesta posible ahora".
Martínez reconoce que es difícil la solución a corto plazo. "El plan de sacar arena tiene que estudiarse y no se puede hacer en esta época. En cuanto a los montes, hay una zona a estudio de Paseos Públicos, pero tiene que ser presentada a los carreros y evaluar".
Desde Paseos Públicos también se planteó que la situación de caballos sueltos comenzará a ser controlada y se responsabilizará a sus dueños. Los monteadores volverán a reunirse con las autoridades mañana.
DURAZNO. La tala indiscriminada se verifica cada vez con mayor asiduidad en el monte nativo a orillas del río Yi. Las frías jornadas de invierno acentúan ese panorama por el aumento en el consumo de leña.
Pero la tala de la flora natural (monte indígena) y artificial en espacios públicos y plazas constituye un ilícito penal, según está establecido en varias leyes y en el artículo 107 del Código Rural. La "tala indiscriminada configura un daño irreparable al medio ambiente y a los recursos naturales renovables, afectando a la sociedad en general", informó un funcionario de Servicios y Medio Ambiente de la Intendencia.
La semana anterior en uno de los procedimientos efectuados contra la tala indiscriminada, efectivos de la Brigada Especial de Prevención y Represión del Abigeato (Bepra) detuvieron a cuatro personas que en dos carros tirados por caballos trasladaban unos 600 kilos de leña de monte autóctono, que según dijeron los propios implicados, la habían cortado en zona de paraje Rebollo. La justicia local incautó la carga y los implementos utilizados para la tala, todo quedó a disposición de la Dirección General de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Ganadería.
En todos los casos los involucrados fueron detenidos cuando trasladaban la carga, que usualmente hacen en carros tirados por caballos, en camiones y también en moto. Las personas que cortan los árboles ocasionan un grave deterioro en el hábitat del monte, pero por el momento no se vislumbra una amenaza grave al hábitat natural, dijo el director departamental del Ministerio de Ganadería, José Luis Queirolo.
El tema también plantea una realidad social. La tala se da por la necesidad de familias de escasos recursos de calentar el hogar y ademássignifica una zafra para quienes viven en zonas cercanas a los montes.
"Hay familias enteras que dependen de la leña para subsistir en épocas de invierno, ese es un tema que lo entendemos perfectamente, pero también hay quienes aprovechan la situación y destrozan cualquier árbol con tal de vender leña", aseguró el director departamental del Ministerio.
Las cifras
600 kilos de leña de monte autóctono fueron incautados a cuatro personas la semana pasada en un operativo en Durazno.
236 personas trabajan en Florida como carreros o monteadores y solían talar miles de kilos de sauce y arrayán
El País












