11/11/08. El sector celulósico en Brasil continúa creciendo, a pesar de las pérdidas que
afrontan algunas compañías por los negocios de derivados y la caída de la moneda
local. La producción que en ese país llegó a las 12 mil millones de toneladas de
celulosa en el 2007, requiere de un abastecimiento de materias primas,
principalmente de madera de pino y eucalipto. Para garantizarlo, las compañías
están invirtiendo en la modernización de sus plantaciones y en la siembra de
nuevas variedades más resistentes.
De esta forma, por ejemplo, la compañía
Celulose Nipon Brasileira, Cenibra,
Planea tener 70.000 nuevas hectáreas de
eucalipto plantadas en los próximos 4 años, para atender el crecimiento previsto
en su producción. De acuerdo con Fernando da Fonseca, presidente de la compañía,
en las plantaciones de Cenibra se trabaja con productos genéticamente
modificados a través de tecnologías de clonación.
“Hoy el 90% de las
plantaciones ya están con esta tecnología y todas los nuevas plantaciones
deberán ser con clones, de corte de árboles adaptados a las condiciones de la
región donde se encuentran”, aseguró el funcionario.
Por su parte, Rogério
Ziviani, director de la unidad de negocio de celulosa de la compañía Suzano
Papel e Celulose, aseguró que su compañía realiza inversiones en técnicas
avanzadas de hibridación, producción de semillas de alta calidad y propagación
vegetativa (clonación).
De igual forma, se trabaja en la investigación de
nuevas técnicas para la preparación y conservación de los suelos, monitoreo del
estado nutricional de las plantas y sistemas de recuperación de las plantas
afectadas, fuentes de agua y vegetación nativa. “Todo ese proceso trae diversos
beneficios como el aumento de la productividad forestal, mejoramiento de la
calidad de la madera, homogeneización de las plantaciones, reducción de costos
gracias a la adaptación de las plantas a las diferentes condiciones ambientales
y climáticas y enfermedades”, aseguró el directivo.
De acuerdo con cifras de
la Asociación Brasilera de Celulosa y Papel, Bracelpa, el crecimiento de las
plantaciones se ha centrado en los estados brasileros de Bahía (357
plantaciones), Paraná (245), Minas Gerais (183), Espirito Santo (125), Mato
Grosso do Sul (113), Rio Grande do Sul (113), Santa Catarina (111) y São Paulo
(405).
En São Paulo, puntualmente, hay plantadas 798.522 hectáreas de
eucalipto y 148.020 hectáreas de pino, pertenecientes a nueve empresas
nacionales. Según informó Xico Graziano, secretario de Medio Ambiente del Estado
de São Paulo, las empresas celulósicas aportaron en 2007 cerca de $357 mil
millones de reales en impuestos y generaron 65 mil empleos directos, de los
cuales 29 mil correspondieron a ese estado.
“En nuestro Estado, el sistema
ambiental, liderado por la Secretaría de Medio Ambiente, es responsable del
control ambiental. La Compañía de Tecnología de Saneamiento Ambiental (Cetesb),
regula la actividad industrial; en cuanto que el Departamento Estatal de
Protección de los Recursos Naturales (Deprn) en conjunto con la Policía militar
ambiental, cuidan de lo verde”, aseguró Graziano.
Agregó que “además del
control estatal, las empresas también cuentan con un sistema de control privado,
por medio de certificaciones exigidas en el mercado internacional”.
Algunas
dificultades
De acuerdo con Fernando da Fonseca, las grandes amenazas para al
industria son algunas restricciones ecológicas y problemas de tipo ambiental.
Sin embargo el panorama es alentador: “Brasil tiene disponibles tierras ya
degradadas, que fueron utilizadas para otras actividades y ya no son buenas para
la agricultura. Estas tierras sirven para plantar árboles, para atender
fundamentalmente la industria de celulosa.”
Según él, el sector de la
celulosa tiene que trabajar con planes a lago plazo, “entonces como en el
momento no hay disponibilidad de materia prima, nos estamos dedicando este año y
los próximos 2 ó 3 años al crecimiento de nuestra producción de materia prima, o
sea plantaciones de árboles para la formación de unidades forestales”.
Fuente: Mar y Papel












