27/05/09. El presidente de la Cámara de Fabricantes de Muebles, Tapicerías y
Afines (Cafydma), Pablo Cwik, advierte la crítica situación del sector
mueblero y su cadena de valor: “en poco más de un año la caída
acumulada en las ventas supera el 62,5%”, dijo. En tanto expresó que,
si bien se logró frenar en alguna medida la importación de muebles con
dumping, “los empresarios reclaman que aún faltan créditos a tasas
blandas para que las Pymes puedan tecnificarse y ser competitivas”.
Para el primer trimestre de 2008 el sector del mueble de la Argentina enfrentaba una caída en sus ventas superior al 25%.
Así lo afirmó el presidente de la Cámara de Fabricantes de Muebles,
Tapicerías y Afines de la Argentina (Cafydma), en la entrevista con
Argentina Forestal.com.
Casi promediando el primer semestre de 2009, el directivo sostiene que
la situación de los industriales muebleros muestra un panorama aún más
sombrío. Cwik afirmó que a marzo de este año las bajas en las ventas
rondaron entre el 40 y 50%, es decir que la caída acumulada sería de
por lo menos el 62,5%.
Pero la merma en sí no es la única afectación, dado que en un intento
de los industriales por mantener los clientes que aún les quedan,
“todavía no han trasladado los incrementos a las listas de precios pese
a la inflación, lo cual hace que se pierda rentabilidad”, lo que podría
generar también, en algunos casos, que las empresas vayan “comiéndose”
su capital.
De esta manera, el titular de Cafydma reclamó al Estado que impulse
créditos a tasas blandas para las Pymes con un plazo de financiación a
diez años y un periodo de gracia de 24 meses, “lo cual permitiría
tecnificarnos para poder ser competitivos frente al mundo”.
¿Como presidente de la Cafydma, qué análisis hace de la situación actual del sector, y qué escenario enfrentan?
El escenario a marzo de este año, comparado con igual periodo de 2008 y
teniendo en cuenta que a esa altura del año pasado la merma en las
ventas fue de un 25% (porque fue justamente cuando empezó el paro del
campo y comenzó a caer el mercado para nosotros), registra una baja de
entre un 40% y un 50% más.
Y a eso se debe sumarle que los industriales no aumentan las listas de
precios a pesar de que hubo inflación, con lo cual pierden rentabilidad
para tratar de mantener a los pocos clientes que aún se tiene.
Y el otro tema es que, por más que ahora están sacando las licencias no
automáticas para tratar de frenar o, al menos, demorar más las
importaciones, sí van a seguir dándoles créditos a las grandes empresas
como hicieron toda la vida, empresas que en la actualidad ya no
pertenecen más a los argentinos, como es el caso de Loma Negra, que se
lleva los subsidios del Estado y los mejores créditos, y fue adquirida
por una empresa brasilera; del mismo modo, las alimenticias en su
mayoría también se vendieron a grupos del vecino país, hasta Quilmes
fue comprada por otra compañía de esa nacionalidad. En síntesis, todas
las grandes empresas a las cuales el Gobierno siempre ayudó fueron
absorbidas por extranjeros.
Inclusive, Chevrolet en Rosario (Santa Fe) tiene un convenio por diez
años de no despedir gente y, sin embargo, hace unas semanas dejó sin
trabajo a tres mil personas, y el Gobierno volvió a arreglar para que
la firma no pague cargas sociales, es decir se le extendió el beneficio
por otros diez años, pero con la condición de que no suspenda a más
trabajadores.
Entonces, ¿cuál es la situación? Que las Pymes sí tenemos cargas
sociales, si no las pagamos nos aplican multas, y si no pagamos las
mismas nos embargan todas las cuentas. Si las Pymes no pagamos IVA
tenemos multas, incluso las sanciones ya se fijan si nos demoramos en
la liquidación de ese impuesto. Es decir, el sector de las pequeñas y
medianas empresas es el que recibe la mayor presión, por no tener poder
de lobby como tienen las grandes empresas, que cada vez que deben dicen
“no puedo pagar”, pero tienen que pagar o el Gobierno dice que les
aplicará alguna multa, entonces ellos amenazan: “bueno, pago pero te
despido cinco mil personas”. De esa manera, logran que el Gobierno
siempre termine arreglando con estos grupos con la excusa de las
fuentes laborales.
Ahora bien, si unas diez mil Pymes despiden cada una a tres personas –o
sea que generarían 30 mil nuevos desocupados- a nadie le importa, total
en todo el país nadie se da cuenta; pero si una empresa dice que va a
despedir tres mil personas, enseguida el Gobierno frena las medidas por
el lobby que hacen.
¿Cuál es la situación actual de las empresas fabricantes del mueble?
Hay situaciones diferentes que se presentan, desde firmas que están
despidiendo personal. Por ejemplo, el fabricante Maxel, que tenía 100
empleados, tuvo que despedir a 40. Sin embargo, las cocinas siguen
entrando de Brasil, y los planes de viviendas del Gobierno nacional
tienen cocinas brasileras, no las fabricadas en Argentina.
Esto es una contradicción. Desde el plan de viviendas que prioriza el
“compre nacional” tendría que ser de “compra nacional” la cocina, pero
el Estado compra a proveedores la cocina brasilera. ¿Cómo se explica
esto? El mismo plan nacional de vivienda tiene la cocina importada en
vez de comprarle a un argentino.
Lo bueno, dentro de lo que están haciendo en la actualidad, se podría
decir que son las licencias no automáticas para impedir un poco la
entrada de las importaciones; pero la verdad es que tendrían que
ponerse un poquito más firmes, porque Brasil va a protestar y van a
empezar a ceder otra vez… La gente ya se olvidó de lo que pasó en 2001,
parece que nadie se acuerda, estamos volviendo a lo mismo, tenemos un
pueblo sin memoria.
¿Desde la Cámara están pidiendo medidas concretas y rápidas al Gobierno?
Sí, desde Cafydma estamos pidiendo medidas al Gobierno. Por ejemplo, la
ministra de Producción y la Secretaría de Industria están haciendo
esfuerzos con el tema de las licencias no automáticas, lo cual es algo
muy importante, pero también se olvidan de una situación fundamental, y
es que la importación desmedida de muebles en gran parte sucedió porque
ningún fabricante de 2003 a 2006 tuvo capacidad de entrega. Es que en
ese periodo las fábricas estaban a pleno y no podían cumplir con los
plazos de entrega, lo cual llevó a que muchos importen muebles.
Entonces, lo que se necesita es que nos puedan dar créditos a diez años
al 3,5% anual y con un periodo de gracia de dos años, como se hace en
Europa, para poder tecnificarnos.
Es que no se pueden mantener eternamente medidas restrictivas para el
ingreso de mercadería al país, porque se toman represalias después,
pero si generan condiciones para que nosotros podamos tecnificarnos
lograríamos entonces competir al mismo nivel.
Fuente: Argentina Forestal












