25.08.10. Caída histórica en las ventas de casas crea temores de una debilidad renovada del sector y la economía.
Los precios de las casas en Estados Unidos se desplomaron en julio a medida que compradores potenciales se mantuvieron al margen del mercado, avivando temores de una debilidad renovada en los precios de las viviendas y en la economía en general.
Las ventas de casas existentes bajaron 27,2% a una tasa desestacionalizada de 3,83 millones, anunció el martes la Asociación Nacional de Realtors, el nivel más bajo desde que el gremio de agentes inmobiliarios comenzó a rastrear las cifras en 1999.
Se esperaba que el vencimiento del crédito tributario para compradores de viviendas a principios de año aguara el entusiasmo de los compradores, pero no tanto. La caída en las ventas —junto a un aumento correspondiente en los inventarios de casas disponibles— también significa que otro retroceso en los precios se vislumbra en el horizonte, dicen economistas. Los precios de viviendas se habían estabilizado el año pasado luego que comenzaran a bajar en 2006.
Altos niveles de desempleo y un crecimiento precario de los salarios han hecho que los consumidores se rehúsen a realizar compras mayores, por lo que una nueva caída de activos inmobiliarios podría deprimir aún más la confianza y el consumo.
"En este momento de la recuperación, todo cuenta", señala Paul Dales, un economista para Capital Economics. "Una caída doble en el mercado de vivienda y en los precios de inmuebles no sería suficiente para generar otra recesión. Ciertamente reprimiría la recuperación". Dales espera que los precios caigan otro 5% luego de la reducción de 30% durante la recesión.
La renovada preocupación sobre el mercado inmobiliario se da en un momento en que economistas ajustan a la baja sus pronósticos económicos para este año y principios del siguiente. Tradicionalmente, la vivienda, y las compras de bienes durables como muebles, ayuda a sacar a la economía de una recesión a medida que menores tasas de interés estimulan una mayor demanda. Pero esta vez, los potenciales compradores de casas no tienen trabajo, carecen de ahorros para lanzarse a comprar o temen otra caída en el sector de la vivienda.
"Los consumidores y el sector de la vivienda no están en una posición para sacarnos de ésta", asegura Nigel Gault, economista jefe de IHS Global Insight.
Una caída pronunciada en las tasas hipotecarias parece haber hecho poco por estimular la demanda. La tasa promedio de una hipoteca de tasa fija a 30 años ha caído por debajo de 4,5%, marcando nuevos récords, pero la demanda de nuevos préstamos es débil.
Los analistas temen que los consumidores pierdan la urgencia por comprar viviendas por temor a que los precios caigan aún más. Si bien el crédito impositivo para estimular al mercado de la vivienda ayudó a estabilizar los mercados en todo el país este año, el vencimiento del subsidio en abril dejó al descubierto problemas que han frenado a este mercado.
Las ventas de casas con precios entre US$100.000 y US$250.000, que podrían haber recibido el mayor beneficio del crédito tributario, bajaron 35% en julio comparado con el año anterior.
El número de propiedades sin venderse creció 2,5% a casi cuatro millones en julio. A este ritmo, tomaría 12,5 meses vender todo ese inventario.
The Wall Street Journal











