Tal
y como lo había pedido la Corporación de la Madera (Corma), en la gira
de la Presidenta Bachelet a Estados Unidos, el canciller Mariano
Fernández entregó al Senado de ese país un memorándum con el reclamo de
las compañías forestales chilenas por el subsidio que están recibiendo
sus pares estadounidenses por mezclar el denominado "licor negro"
-subproducto de la fabricación de celulosa- con un 0,01% de petróleo en
la elaboración de pulpa. Por dicho concepto, las empresas de ese país podrían terminar
recibiendo cerca de US$ 6 mil millones 2009, y esto ha provocado que
las empresas productoras de celulosa estadounidenses intensifiquen las
gestiones para continuar recibiendo el crédito tributario diseñado para
promover el uso de combustibles alternativos. En mayo se creó un frente común entre una serie de países -entre
ellos Chile- para pedir a los senadores que se termine con este "vacío
legal", aún antes del 31 de diciembre, fecha en la cual expira el
crédito. Y la respuesta no se hizo esperar. Donna Harman, CEO y presidenta ejecutiva de la American Forest &
Paper Association (AF&PA), envió una carta a los representantes de
Chile, Brasil, Canadá y de la Unión Europea en Estados Unidos, diciendo
que "no existe evidencia de que este crédito (subsidio) distorsione el
mercado, y que éste -como afirmaba la carta de los embajadores- no
viola las normas de la Organización Mundial del Comercio, ya que no
está enfocado en una empresa o industria, por lo que no puede ser
considerado específico". Situación que refuta María Teresa Arana, gerenta general de Corma.
Según la ejecutiva, efectivamente "hay daño económico para los
productores de celulosa a nivel mundial y para Chile en particular. Ha
habido un aporte de dinero a la industria de EE.UU. que llega a 30%,
haciendo deslealmente competitiva a esa industria". Negociaciones en el Senado El pasado 11 de junio, el presidente del Comité de Finanzas del
Senado de Estados Unidos, Max Baucus, envió una propuesta legislativa
para eliminar del subsidio a las empresas forestales. Pero habría una
serie de senadores que no estarían de acuerdo con esta idea. En el seno de las reuniones del comité, la senadora demócrata del
estado de Michigan, Debbie Stabenow, dijo que se oponía a que el
crédito expire, "y en realidad querría buscar la forma para extenderlo". Y la AF&PA está consciente de este tipo de opiniones, sobre todo
provenientes de legisladores de estados productores de celulosa. Por
ello, Scott Milburn, director ejecutivo de la entidad gremial, cuenta a
"El Mercurio" que en los últimos meses han estado intensificando el
trabajo con los miembros del Congreso; y "esos esfuerzos (por
conquistar el apoyo de los legisladores) todavía están en curso". José Rafael Campino, presidente de la Corma, asegura que estaban
conscientes de que las empresas forestales de ese país incrementarían
la presión. "Nuestro pensamiento es que el Congreso de EE.UU. es
difícil, y hay que hacer el trabajo". Labor que estaría realizando la
Cancillería. EXTENSIÓN
La senadora demócrata
Debbie Stabenow dijo que se oponía a que el crédito expire, "y en
realidad querría buscar la forma para extenderlo". Esta opción genera
amplio rechazo en el mundo. Fuente: El Mercurio
02/07/09. Asociaciones gremiales han intensificado las conversaciones con los legisladores estadounidenses.













