13/11/08. Investigadores del Instituto Max Planck han desarrollado un nuevo
sistema para la descomposición de la celulosa en azúcares simples,
distinto de los existentes basados en métodos biológicos o
termoquímicos.
La descomposición de la celulosa es el principal “cuello de botella” de
la producción económica de bioetanol de segunda generación a partir de
material celulósico, como madera o paja, debido a su coste y
dificultades técnicas. Actualmente se investiga en dos métodos
principales: el biológico basado en el uso de enzimas, o el
termoquímica que utiliza altas presiones y temperaturas. En ambos casos
este proceso tiene un alto coste que limita su uso a escala comercial.
El nuevo sistema está basado en un proceso químico no biológico, pero
no requiere las altas presiones y temperaturas del método termoquímico,
teniendo lugar a temperatura ambiente.
Consta de dos pasos; la disolución del material celulósico en un
líquido ionico (cloruro de butil-3-metilimidazolium) convirtiéndolo en
pequeñas moléculas u oligómeros y, en una segunda fase, la separación
de los azúcares simples mediante resinas. Este nuevo proceso presenta
como principal dificultad a resolver la separación y recuperación del
disolvente ionico de una forma efectiva y económica.
Más información: http://gas2.org/2008/10/30/ethanol-innovation-turns-wood-into-sugar-at-room-temperature/
Fuente: Agrodigital - Extraído de Lignum











