13/11/08. El ingeniero Rubén Lis, asesor forestal, advirtió que se agrava la situación
de la industria maderera en la zona centro.
Dudas. El mercado de la zona
Centro también entró en un declive por la crisis.
Al igual que en la Zona Norte de la provincia, la foresto-industria es motor de la economía en la zona Centro, pero en los últimos meses enfrenta graves problemas de mercado por las bajas en las ventas y rentabilidad negativa.
El ingeniero Rubén Lis, asesor
forestal en la región -instalado en la ciudad de Oberá- afirmó que "en los
últimos meses, la merma que se está observando en la actividad es muy importante
en toda la región. Pero si bien los problemas mas graves comenzaron hace ya unos
meses con el conflicto del campo, ahora se agravó aún más la situación, fruto
principalmente de la situación de los mercados mundiales”, dijo.
“La escena
local muestra un desmejoramiento gravísimo, y todavía no se ve una salida en el
corto plazo", analizó.
El profesional realizó una ronda de consultas con las empresas de transporte, comerciantes, industriales, y otros rubros vinculadas al sector, "y nos refieren bajas en las ventas de diferente tenor, desde 30 hasta 90 por ciento". "La mayoría coincide en señalar un 50% de merma en sus ventas, pero con baja de precios".
Lis agregó que "las industrias están reduciendo
turnos, dando licencias o vacaciones, haciendo lo posible para mantener
estructuras y sobre todo al personal que tanto les ha costado conseguir y
capacitar".
Puestos laborales en riesgo
El Departamento Oberá
tiene más de 150 aserraderos, la mayoría Pymes, y en total en la provincia había
censadas más de 800. "Esta crisis, parece ser que producirá el cierre de
numerosas industrias de pequeños emprendedores. Esto con sus consecuencias
inevitables: desocupación, mayor pobreza en las ciudades, pueblos y comunidad de
toda la provincia", recalcó el profesional.
Afirmó que en forma generalizada se ven industrias que cierran, personal cesanteado o despedido, merma en los turnos de corta, disminución de los días de actividad, etcétera.
Incluso,
sostuvo que esta crisis es aún más grave y complicada que la del año 2002.
“En aquel entonces, la Argentina cayó profundamente, pero la economía del
mundo estaba en pleno auge, y demandaba los productos que podíamos elaborar.
Actualmente la situación es muy diferente".
Rentabilidad cero
Pero
además de este problema de la baja actividad, otra cuestión quizá mas grave es
que las empresas no tienen margen de rentabilidad. Según explicó el profesional,
"en la mayoría de los casos, se manifiesta estar trabajando sin rentabilidad y
aun hasta con rentabilidad negativa".
En este sentido, sostuvo que "las
grandes empresas están viendo complicados los mercados internacionales, por la
menor demanda y por los altos costos internos, lo que hace que coloquen en forma
desesperada sus productos en el mercado interno. En consecuencia a las Pymes se
les hace imposible competir con rentabilidad. Todos tratan de mantenerse en
actividad, tratan de salvar su empresa", indicó.
Medidas urgentes
Para el profesional es prioritaro que se tomen medidas urgentes para que
reducir los daños. “Los emprendedores están haciendo mucho y desde el Estado es
posible hacer mucho también. Disminuir en estos momentos impuestos, aportes, y
agilizar algunas cuestiones, serían muy buenas medidas para mejorar la
situación”, consideró.
“En las crisis se pueden tener oportunidades. Aún los precios de las maderas, comparado con otros commodities, no sufrieron bajas tan drásticas. En consecuencia, es de esperar que una vez que se recupere la economía mundial, este sector sea realmente privilegiado”.
Esto podría ser
una prueba contundente del enorme futuro que tiene esta actividad. Dependerá de
las acciones conjuntas de gobierno y emprendedores para salir de esta crisis”,
señaló.
Piden flexibilidad impositiva
Por otra parte, industriales
de la zona consultados por este medio, coincidían en la necesidad de suspender
la aplicación de la tasa forestal provincial.
Al respecto, señalaron que desde el sector se debería “proponer suspender la tasa forestal que solo sirve para complicar la vida y no tiene ninguna contraprestación”, afirmaron.
“El
burocrático formulario SF 150 no sirve para nada mas que para hacer perder el
tiempo. Lleva cinco a diez minutos rellenarlo, y en el caso de 200 remitos por
mes, serían 1200 minutos, o sea 20 horas, equivalente a dos días y medio de
trabajo que se pierden”, comparó un industrial.
"Rentas provincial ayudaría
mucho suspendiendo este requisito que hoy solo sirve para complicar aun mas el
escenario".
Cabe recordar que a la fecha, el gobierno provincial decidió
modificar la tasa forestal extraprovincial con bonificaciones especiales para
los Pymes forestales, como una medida para atender la crisis.
Fuente: Misiones Online











