18.09.09. Al cierre de la primera ronda de las audiencias orales, Argentina planteó ayer
en La Haya el "desmantelamiento" de la planta de
Botnia y su "reubicación" en
un sitio que no afecte el medioambiente. Se adujo que "todavía es posible el
cese" de las actividades, y plantearon ante la Corte Internacional de Justicia
que las instalaciones tengan otro fin.
En el correr de los cuatro días que le
correspondieron a Argentina en la primera ronda de audiencia oral, en el juicio
por la instalación de Botnia, la delegación del país vecino comenzó denunciando
a Uruguay por haber violado el Tratado del Río Uruguay y sostener que la
actividad de la pastera dejará un daño irreparable. Prosiguió acusando a nuestro
país de no haber elegido correctamente el lugar para instalar este
emprendimiento, por ser incompatible con las actividades turísticas, y
finalmente ayer, fue a más, y pidió a la Corte Internacional de Justicia el
"desmantelamiento" de la planta.
El experto en derecho internacional, Alain
Pellet, que integra la delegación argentina, afirmó ayer que "todavía es posible
desmantelar la planta o que las instalaciones de la pastera se utilicen para
otra cosa". Propuso también "trasladar la maquinaria a otro lugar". Estos
reclamos tienen por propósito una "restitución íntegra", derivada por los "actos
ilícitos" que presuntamente habría cometido Uruguay.
Aclaró que en la Memoria
presentada al Tribunal "Argentina expresó que estaría satisfecha con un cambio
en el uso de las instalaciones de Botnia para que sirva a otro propósito que no
afecte el ecosistema del Río Uruguay y sus áreas de influencia".
En cuanto a
la maquinaria, "no sería dificultoso ni costoso trasladarla a otra pastera en
otro emplazamiento", dijo Pellet.
La delegación argentina reiteró ayer que
Uruguay debía acudir a la CARU (Comisión Administradora de Río Uruguay) antes de
autorizar la instalación de las pasteras, y tenía que tomar medidas para
"prevenir la contaminación", pero no hizo ni lo uno ni lo otro.
Sin embargo,
"hemos demostrado, con pruebas, que Uruguay violó varios aspectos del Estatuto",
por lo que las medidas de reparación reclamadas por Argentina "son apropiadas",
indicó. Pellet fundamentó que las consecuencias legales de un hecho ilícito
internacional "incluyen que cese el acto injusto, que se den garantías de no
repetición, una completa reparación de daño, restitución íntegra y compensación
cuando la restitución no es practicable o es insuficiente", explicó el
jurista.
"Si Uruguay hubiese seguido el procedimiento establecido, y se hubiera informado a la CARU, las cosas no hubiesen llegado tan lejos. Botnia no se hubiese construido en su actual emplazamiento", remarcó. El jurista advirtió que "la instalación de las pasteras en los actuales emplazamientos no puede ser juzgada como un hecho consumado", ya que si se llega a dictaminar que se incumplió con la ley "no debe excluirse" la posibilidad de que se "desmantele".
Uruguay expondrá los días 21, 22, 23 y 24 del corriente; Argentina lo volverá a hacer el 28 y 29 de setiembre y nuestro país cerrará la ronda de audiencias el 1º y 2 de octubre.
Fuente: La República












