08/06/09. El combustible de fuente renovable se impone por sus bajas emisiones de
carbono
La madera se está convirtiendo en una materia prima de gran demanda en el nuevo mundo de bajas emisiones de carbono. Las empresas energéticas están quemando más árboles porque el combustible renovable puede ser más barato que el carbón y ser quemado sin necesidad de permisos para emitir dióxido de carbono, el principal gas al que se le atribuye el calentamiento global.
Vattenfall AB de Suecia, RWE AG de Alemania y American Electric Power Inc. de Ohio, la mayor consumidora de carbón en Estados Unidos, han adaptado algunas centrales eléctricas al consumo de madera y se prevé que lo hagan con más. Hasta ahora esto no ha hecho subir los precios del papel o puesto bajo presión a los bosques, que absorben el dióxido de carbono mediante la fotosíntesis.
“La madera se está convirtiendo rápidamente en una parte muy importante de la combinación de energía y en unos pocos años será una materia prima mundial más o menos como el petróleo”, dijo Heinrich Unland, responsable ejecutivo de Novus Energy GmbH. La empresa alemana gestiona una central alimentada con madera al norte de Hamburgo que suministra calor a una refinería de Total SA.
El uso de biomasa para generar electricidad y calor –principalmente de álamos, sauces y pinos– creció 25% durante las últimas dos décadas, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el organismo con sede en París que asesora a 28 países consumidores de petróleo como Estados Unidos.
En 2006, última fecha disponible en las estadísticas de la AIE, los países industrializados obtuvieron de la biomasa 4% de su energía, equivalente a alrededor de 1.100 millones de barriles de crudo.
Astillas de residuos de madera y ramas, quemados a 400 grados centígrados en hornos Novus, son tan eficientes como el carbón y más baratos, y la legislación de la Unión Europea no exige permisos de emisión de dióxido de carbono porque los árboles absorbieron una cantidad igual del gas antes de ser talados, haciéndoles neutrales desde el punto de vista de las emisiones de carbono.
Créditos. A su vez, Total puede contabilizar un crédito por el calor proporcionado por Novus porque provino de un combustible renovable. La compañía francesa evita comprar permisos de emisión por 9.400 toneladas de gases expelidos al año en la zona de Hamburgo, donde la refinería calienta el petróleo para convertirlo en bitumen, un componente del asfalto, según Delphine Saucier, una portavoz de la compañía en Berlín.
La misma central Novus también suministra energía a 13.000 hogares en el norte de Alemania. Dentro de su horno arde madera de sauce y una cinta transportadora alimenta el fuego con astillas de otras especies de árboles, una escena que puede presenciarse a través de un cristal resistente al fuego.
Se tiene previsto convertir a biomasa todas las plantas de Vattenfall alimentadas con carbón en Dinamarca utilizando una técnica conocida como co-combustión para facilitar el paso de un sistema a otro. El proceso mezcla madera con carbón para reducir las emisiones de dióxido de carbono, contribuyendo a ahorrar en permisos de polución y algunas veces en crudo, dependiendo del precio de la madera empleada.
Ceder a presiones. La empresa energética con sede en Estocolmo cedió a la presión de los grupos ecologistas en marzo cuando retiró los planes para construir una planta alimentada por carbón en Berlín y edificar en su lugar dos instalaciones que consumirán madera. Vattenfall está buscando desechos de materiales entre empresas forestales y agrícolas para multiplicar por 10 el uso de árboles y biomasa en cinco años, dijo Edvard Lind, portavoz de la empresa. American Electric, que necesitará permisos de carbono según un proyecto de ley que será votado en la Cámara de Representantes, ha llevado a cabo pruebas de co-combustión de biomasa en varias de sus centrales en EEUU. La empresa tiene una central en prueba en el país que quema madera. (Bloomberg)
Contaminantes tendrán que pagar
El 17 de abril el analista de Barclays Capital Trevor Sikorski calculó el costo total de permisos de emisión para las empresas contaminantes de la Unión Europea hasta 2020 en 425.000 millones de euros (US$ 592.000 millones). Aunque las 11.000 fábricas y las plantas generadoras reguladas de la Unión Europea obtuvieron en 2008 alrededor de 93% de sus permisos de forma gratuita, tendrán que pagar más en los próximos años.
Las centrales eléctricas de Europa Occidental comprarán todos los permisos a partir 2013.
Fuente: El Observador












