08.02.10. Las instalaciones que estudia levantar en un predio de Punta Pereira,
permitirían duplicar la capacidad del actual proyecto. Arauco junto a Stora Enso
construirán también una central de co-generación de 100 MW y planea inyectar
energía al Sistema Interconectado de Uruguay, replicando el modelo que la
chilena ocupa en nuestro país.
Aunque recién está en las primeras etapas de planificación del proyecto,
Montes del Plata SA -joint venture entre Stora Enso y la chilena Celulosa
Arauco- ya piensa en el futuro y pretende ser la mayor productora de celulosa de
Uruguay. Las 300 hectáreas de terreno elegidas para instalar la planta de celulosa
actualmente en estudio, en Punta Pereira, localidad cercana a la turística
ciudad de Colonia, a orillas del río de la Plata, tienen el espacio suficiente
para instalar una segunda línea de producción. La primera -que acaba de entrar
en el proceso de ingeniería de detalle- tendría una capacidad estimada en un
principio de entre 1,3 y 1,5 millón de toneladas de pulpa -con una inversión que
se movería entre US$ 1.500 millones y US$ 2.00o millones-, mientras que la
segunda le permitiría duplicar esta capacidad. Con ello, la firma podría convertirse en el mayor actor del país, pues la
planta Botnia ubicada en Fray Bentos -cuya propiedad acaba de traspasar la
española Ence a UPM- produce actualmente 1,1 millón de toneladas. El gerente general de Montes del Plata, Erwin Kaufmann, señala que, aún es
"temprano" para saber a ciencia cierta si se realizará la ampliación, pero
asegura que las condiciones de suministro de agua -punto crítico para la
operación de las plantas de pulpa-, permitirá en el futuro tomar una decisión al
respecto. "Punta Pereira tiene una ventaja respecto de otras opciones, y es que en el
caso de que hagamos el proyecto de celulosa, nos permitiría -en el largo plazo-
poder ampliar la capacidad instalada y hacer otra planta de celulosa en el mismo
sitio. A veces uno hace una planta de celulosa en un lugar que no permite por
ningún motivo hacer otra, porque no tiene suficiente agua o porque el terreno no
es apto para duplicar la capacidad. Aquí existe la posibilidad. Si esto
significa aumentar en 10%, 50% o 100% la capacidad de la planta que vamos a
construir, va a depender de varias cosas", precisó. Por lo pronto, el actual proyecto ha comenzado a mostrar sus primeros signos
de avance. La firma ya concluyó los movimientos de tierra en el predio -trabajos
que comenzó la antigua propietaria, la española Ence- preparando las condiciones
para la construcción de un puerto y una central de co-generación eléctrica, con
una capacidad de al menos 100 MW, y con la cual pretende también inyectar
energía al Sistema Interconectado de Uruguay, utilizando el mismo modelo de
Arauco en Chile. "Conceptualmente la idea es no solamente generar y autoabastecernos, sino que
ser superhabitarios y vender la energía adicional que vamos a producir",
explicó. Los plazos corren rápido para el proyecto. El estudio de factibilidad debería
estar terminado a fines de 2010. Luego de esto, la construcción demoraría otros
dos años, por lo cual la primera tonelada de celulosa se produciría en 2013,
para estar operando al 100% de su capacidad en el segundo semestre de ese
año. Aunque la inversión total aún no está definida -el principal escollo, dicen,
es contar con las cotizaciones de los equipos que se utilizarán- Kaufmann señala
que las estimaciones hechas en el mercado son razonables. "Sin tener las
cotizaciones de los proveedores de equipos, es imposible decir cuánto nos va a
costar este proyecto. Las cifras que se han dado no son ridículas, son
razonables. Pero va a depender de la situación de este año, como sea la oferta y
demanda para los proveedores de equipos, del tipo de cambio, etc".,
acotó. La Tercera













