16/03/09. Aseguran que tendrá muchos problemas para recuperarse una vez que pase la crisis
global
El aprovechamiento forestal de Finlandia, que alguna vez fue un pilar
de la economía del país nórdico, podría estar derrumbándose al tiempo que la
recesión mundial limita la demanda y exacerba años de caídas en los precios de
las materias primas.
Aun cuando el sector de telecomunicaciones del país, encabezado por la empresa de telefonía Nokia, y los fabricantes de maquinaria podrían recuperarse cuando la crisis amaine, la industria forestal quizá no resucite. Su caída amenaza las perspectivas de crecimiento, aumenta el desempleo y está haciendo que surjan pueblos fantasma en áreas rurales que ofrecen pocas fuentes alternativas de empleo.
Juha Pikkarainen, de 55 años, ha estado sin trabajo desde que Stora Enso cerró el año pasado la más septentrional fábrica de pasta de papel del mundo, en la ciudad de Kemijaervi, poniendo con ello punto final a una era.
“Es inútil intentar conseguir un empleo allí ahora”, dijo el operador de la sala de control de la estación eléctrica, que siguió los pasos de su padre en 1979 cuando empezó a trabajar en la fábrica de Kemijaervi, la mayor fabricante de papel de Europa. “Hemos perdido toda la fe en las grandes empresas”. La cuota de la explotación forestal en la economía finlandesa se redujo por la mitad en 30 años al 3,8%, conforme las exportaciones cayeron del 42% al 15% de todos los envíos. En enero la producción bajó un 35% con respecto al mismo mes un año antes, la mayor caída hasta el momento.
El mayor uso de Internet está reduciendo la demanda de pasta y papel, que representan unos dos tercios del ingreso del sector. Esto contribuyó a que el precio del papel periódico en Europa baje un 19% a US$ 639 por tonelada en los siete años transcurridos desde diciembre de 2001. Además, empresas como Metso, el mayor fabricante mundial de máquinas para la producción de papel y trituradoras de roca, están trasladando su producción a países en los que la mano de obra y otros costes son más bajos.
Stora Enso y UPM-Kymmene, la segunda empresa de papel de Europa, cerraron cinco fábricas finlandesas en los últimos cuatro años, lo que redujo el número de sus empleados en el país un 28% desde 2005. En lo que va de este año dejaron cesantes temporalmente a más de 6.500 de los 22.000 empleados restantes.
Bosques de pinos cubren dos terceras partes de Finlandia, cuyo producto interno bruto anual de US$ 235.000 millones y 5,3 millones de habitantes hacen que el país sea económica y demográficamente equivalente al estado de Minnesota en Estados Unidos.
En los años de 1950 y 1960 el gobierno impulsó el sector construyendo carreteras, ferrocarriles, puertos y rompehielos, abriendo sendas en el mar congelado para que los barcos transportaran papel a Europa todo el año. El gobierno controlaba directamente alrededor de un quinto de las exportaciones de productos forestales.
En donde la industria se expandió, las comunidades crecieron. En 1964 el gobierno construyó la fábrica de papel de Kemijaervi, una aldea junto a un lago en el círculo polar ártico que no tenía ninguna otra actividad manufacturera, como parte de una campaña para industrializar el norte y este rurales del país.
El padre de Pikkarainen se mudó
ese año para trabajar en la fábrica, que llegó a tener hasta 500 empleados en
los años de 1960, y 30 años más tarde pasó a formar parte de la recién creada
Stora Enso, fusión de fabricantes de papel finlandeses y suecos que cotiza en
bolsa. (Bloomberg)
Lo dijo
Markku Kuisma
Universidad de
Helsinki
«Aun si las compañías sobreviven, quizá la industria forestal
finlandesa no lo haga»
Fuente: El Observador











