
12/06/09. Embajadores ante la Casa Blanca de la Unión Europea, Canadá, Brasil y Chile enviaron una carta al Congreso norteamericano, pidiendo el fin del “incentivo”.
Una nueva reunión tuvo este lunes el Comité Ejecutivo de la Corporación
Chilena de la Madera (Corma), gremio que agrupa a las empresas del
sector, como Arauco (grupo Angelini), CMPC (grupo Matte) y Masisa. Y,
aunque el tema los preocupa, no fue precisamente para analizar el nuevo
código indígena –que siguen “bajo lupa” atentamente-, sino que para
reforzar su demanda a una pronta solución al conflicto comercial con
EE.UU., por los subsidios que aplica ese país a la producción de
celulosa. ¿La gran apuesta? La visita que realizará a Washington a
fines de este mes la Presidenta Bachelet, donde se reunirá con su par
norteamericano Barack Obama.
Desde diciembre del año pasado diversos productores de celulosa y papel
de EE.UU. obtienen un subsidio, amparados en una legislación creada en
la potencia del norte para fomentar el uso de combustibles limpios. La
ley, existente desde el 2005, incentiva el uso de combustibles
alternativos, ya sea en forma pura o mezclados con combustibles
fósiles. Los productores de pulpa estadounidenses mezclan el licor
negro –subproducto de la fabricación de celulosa kraft que se quema
para generar energía y autoabastecer plantas- con una pequeña cantidad
de petróleo (sólo se requiere un 0,01%), con el propósito de acceder al
subsidio de US$ 0,5 por galón de combustible alternativo que es
utilizado en la mezcla.
Aunque el presidente Obama anunció que los créditos forestales no
estará en el Presupuesto 2010, otros países - como Chile- no están
tranquilos, ya que esto debe aprobarse en el Congreso en Washington.
Corma ya puso en antecedentes de esta situación a la Cancillería
chilena y la estrategia fue reforzada con otra ofensiva a nivel
diplomático: los embajadores ante la Casa Blanca de la Unión Europea,
Canadá, Brasil y Chile –los países más afectados por le subsidio que
aplica EE.UU. enviaron una carta a los presidentes dela comisiones ad
hoc del Congreso norteamericano haciéndoles ver su preocupación y
pidiendo el fin de este “incentivo”.
Estamos trabajando coordinadamente con la Dirección Económica (Direcon)
de la Chancillería. Por lo pronto, ya se envío esa carta, diciendo
claramente que este subsidio en nada contribuye a n buen comercio”,
afirmó el presidente de Corma y consejero de la Sofofa, José Rafael
Campino.
Impacto en la industria chilena
¿Hasta cuándo EE.UU. aplicará este subsidio?
Ellos lo siguen aplicando, en el caso más optimista hasta el 1 de
octubre y en el más pesimista hasta el 31 de diciembre. Pero hay buenas
señales.
¿Cuáles?
Como se trata de un beneficio que está contemplado en el Presupuesto de
EE.UU., el mismo Presidente Obama ha señalado que prefiere destinar esa
cantidad de recursos, entre US$ 6.000 y US$ 8.000 millones, a mejorar
la salud o la educación, que en esta ayuda a la industria del papel.
¿Qué pasos vienen ahora?
Se lo hemos hecho saber a la Chancillería para que la Presidenta
Bachelet lo lleve en su agenda en la próxima visita que realizará a
EE.UU., donde se reunirá con el Presidente Obama.
“Lo importante es que este tema está radicado en el Congreso de EE.UU.
y hay que ser muy prácticos en esto: el Presupuesto rige a partir del 1
de octubre y entrar a cambiarlo es una cosa mayor, pero termina el 31
de diciembre y tendrían que renovar el beneficio. Seguramente va a
haber presión para que esto se renueve, por lo tanto ahí tienen que
actuar los gobiernos de los distintos países, entre ellos el de Chile”.
¿De qué magnitud es el impacto para la industria forestal chilena?
Tiene un efecto directo, porque la industria norteamericana recibe un
subsidio entre US$ 150 y US$ 300 por tonelada de celulosa, lo que a
todas luces es una tremenda distorsión, porque EE.UU. produce al consto
de producción más barato del mundo. Además, al haber más producción, y
a bajo costo en este caso, hace que se demora más en recuperarse el
precio de la celulosa.
Fuente: La Segunda




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