04.03.11. En su mayoría se trata de la recuperación de suelos deteriorados. La mala noticia: el bosque nativo sigue en retirada, acusa un estudio de la U. Austral. El 38% de los bosques que existían en 1975 han desaparecido.
Chile es uno de los pocos países, a nivel regional, donde la superficie de bosque no está en retroceso. Así lo revela el Informe Situación de los Bosques del Mundo 2011, realizado por la FAO.
El documento, presentado en febrero en el marco del Año Internacional de los Bosques, señala que al año 2010 la extensión boscosa en el país alcanzaba a 16 millones 231 hectáreas, que corresponde al 22% del territorio. Además, destaca que entre 2000 y 2010 la tasa de aumento fue de 40 mil hectáreas anuales.
En contraste, el informe revela que en Sudamérica cada año se pierden 3 millones 997 mil hectáreas, siendo Brasil, Bolivia y Uruguay donde el retroceso es mayor. En todo caso, la tasa de deforestación regional se redujo con respecto a la década anterior.
"En Chile ha habido una leve recuperación del bosque nativo, producto de la ley de bosques y de mayor conciencia ambiental, pero el crecimiento real está en las plantaciones", destaca Aida Baldini, gerente forestal de Conaf.
Terrenos recuperados
No se trata de sustitución de bosque nativo, asegura Baldini.
"Todo este incremento ha tenido lugar en áreas descubiertas de vegetación, se han recuperado terrenos que no tenían vegetación y presentaban algún grado de erosión".
Los mayores avances, asegura, se han producido en la Región de Coquimbo y todo el territorio que se extiende entre Maule y Aysén.
"La mayor superficie de plantación sigue correspondiendo a pino radiata, pero el eucalipto es lo que más se ha plantado en los últimos siete años".
Para Antonio Lara, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la U. Austral, las cifras están lejos de ser optimistas. "Lo que pasa es que se están mezclando dos cosas que se pueden sumar, bosque nativo y plantaciones, y por eso puede que haya balance positivo. Si bien las plantaciones han aumentado y eso puede que finalmente implique un aumento de superficie total, la dedicada a bosque nativo ha disminuido".
Según Lara, un estudio realizado por su casa de estudios con fondos de la Unión Europea, a partir de imágenes satelitales, concluyó que 38% de los bosques existentes en 1975 habían desaparecido para el año 2008, lo que equivale a una tasa de deforestación de 1,1% anual. En contraste, los cultivos agrícolas, las áreas urbanas y las plantaciones forestales aumentaron su superficie en 44%, 138% y 165%, respectivamente.
El 13% de bosque nativo que estaba concentrado en superficies de entre 10 mil y 20 mil hectáreas en 1975, hoy no pasa de áreas que cubren entre 2 mil y 5 mil hectáreas.
En su mayoría la reforestación que evidencia el actual documento de la FAO corresponde al sector privado, aunque hay algunas excepciones como el trabajo de recuperación de Conaf en la Reserva Nacional Cerro Castillo en Aysén, donde laderas que fueron arrasadas por los grandes incendios forestales del siglo XX no sólo han sido plantadas con pino, sino que la recuperación del suelo ha traído de vuelta la lenga.
"Aparece en forma natural. Sale con tanta fuerza que prácticamente se está comiendo al pino. Se habla mucho del pino invasor, pero las especies nativas bien protegidas son capaces de desplazar a las plantaciones exóticas", dice Baldani.
En cambio, para Lara lo ocurrido en Aysén es una excepción. "Tenemos problemas graves en las regiones séptima y octava porque la invasión de aromo y pino impide la recuperación del hualo".
28 mil hectáreas es la meta de reforestación de la Conaf para este año.
22% de los bosques chilenos está destinado a fines productivos.
Fuente: El Mercurio




Noticias





