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Más razones para incorporar la BIOMASA al Sistema Interconectado Uruguayo

03.02.11. El Estado Uruguayo presentará a licitación pública la generación de 200 MW con biomasa. En Uruguay se están dando las particulares condiciones para un explosivo desarrollo de la generación eléctrica a partir de biomasa, tanto forestal (residuos de industria y de cosecha), como agrícola (cáscara de arroz, etc.).

Uruguay es el segundo país más forestado per cápita, luego de Nueva Zelanda, con una generación de residuos impresionante, la cual prácticamente no tiene uso productivo. Por otra parte, el Uruguay ha agotado sus posibilidades hidroeléctricas y enfrenta una crisis energética endémica, que solo puede ser paliada por importaciones de energía o utilización de combustibles fósiles, a un alto costo económico y ambiental. Analicemos con mayor detalle esta coyuntura.

El sistema eléctrico en Uruguay

El sistema eléctrico uruguayo tiene una demanda con un crecimiento relativamente estable, previéndose para los próximos 8 años una tasa promedio anual de 3,4%, lo que, partiendo de una generación anual de 9.429 GWh para este año, conduce a un total de 12.330 GWh para el año 2018.

Estos requerimientos son en la actualidad abastecidos en base a un parque generador esencialmente hidrotérmico, conformado por 1.541 MW instalados de naturaleza hidráulica, 780 MW de origen térmico (Fuel Oil, Gas Oil y Diesel Oil) y 73 MW de generación distribuida de base Biomasa, Eólica y Fósil.

Adicionalmente, el Uruguay se encuentra interconectado con los países vecinos, mediante líneas de 500kV (2000 MW) con el SADI (Sistema Argentino Interconectado) y una conversora 50/60 Hz - 72 MW con el Sistema Brasileño. No obstante las características de hidrológicas de las cuencas que alimentan las Centrales del Río Negro y del Río Uruguay (compartida con la República Argentina), conducen a una relativamente baja potencia firme hidráulica (en comparación con la potencia instalada).

 

En la gráfica nº1 se puede apreciar la fuerte variabilidad de la generación de la Central Salto Grande, según distintas probabilidades de excedencia, y tal como se define en el Reglamento del Mercado Mayorista Uruguayo. Según se podrá apreciar, la potencia disponible varía entre 800 MW y 100 MW según las condiciones hidrológicas que se asuman.

Algo similar ocurre con las ofertas de excedentes de los sistemas vecinos, todo lo cual conduce a la necesidad de lograr una base de energía firme instalada en territorio nacional suficiente para lograr la seguridad de abastecimiento definida por la reglamentación vigente.

En el gráfico 2 se pueden observar el Requerimiento de Potencia Firme (RPGS) así como la oferta de Potencia Firme total (OF_MWF) y de cada equipamiento instalado por separado.

En forma similar, en el gráfico 3 se muestra el déficit de potencia firme para los próximos años, en dos casos de interés: sin considerar el aporte de la energía eólica por un lado y teniendo en cuenta dicho aporte por otro. Se puede observar que aún considerando el aporte de la energía eólica prevista de incorporar al sistema resulta un déficit superior a 200 MW para el año 2013.

Estas consideraciones han llevado a las autoridades nacionales a impulsar la instalación de centrales de generación en base a biomasa, con un piso de 200 MW, adoptando un esquema de remuneración que reconozca un pago por disponibilidad.

Ese pago será el que permita asegurar que esos 200 MW estén disponibles para cuando se requieran.

 


La producción de biomasa forestal en Uruguay

Según estudios de la Dirección Nacional de Energía y Tecnología Nuclear (2006), existen en el país residuos de industrias forestales (aserraderos, fábricas de tableros, etc.), así como residuos de cosecha, que en este momento no se utilizan y que tendrían una capacidad de generación eléctrica de más de 600 MW (incluyendo un tercio de esta cifra generada por incineración de licor negro, que sí está siendo utilizada), teniendo en cuenta tanto los residuos forestales de industria, cosecha, como la incineración del licor negro en la industria de la celulosa.

Desglosando las dos primeras opciones, tenemos, según estimaciones realizadas al 2005 (cifras conservadoras, puesto que la forestación siguió creciendo a un ritmo sostenido entre 50.000 y 70.000 ha desde entonces), una generación esperada al 2015 de 2,65 millones de toneladas de residuos forestales industriales que generarían 265,7 MW y 1,65 millones de toneladas de residuos de cosecha, pasibles de generar 132 MW.

En el gráfico nº4 se muestra la concentración de las superficies forestales en Uruguay, lo que daría una idea de las ubicaciones más rentables de las posibles centrales térmicas a base de biomasa forestal. De las plantaciones forestales en Uruguay, las especies más comunes son Eucalyptus grandis y E. globulus, luego otras especies de Eucaliptos y en tercer lugar el Pino.

Las condiciones para la producción de madera de eucalipto en el Uruguay son de las más favorables en el mundo, alcanzándose una producción que, dependiendo de la tierra y de la especie, se sitúa entre 20 y 26 m3 por hectárea y por año para el primer corte.



Posibilidad de investigación futura

En estos momentos, nos encontramos realizando estudios de pre-factibilidad económico- financieros para varias empresas internacionales que mostraron un interés en invertir en este tipo de centrales.

Por más información por favor contactarse a nuestro correo electrónico pablo.reali@ sfi.com.uy.

 

Bioenergy International - Autorizado su publicación a Forestalweb

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Noticias del Mercado del Carbono. Nro 1: Como afecta la crisis Económica Europea al Cumplimiento del Protocolo de Kyoto y en particular a los proyectos MDL.

31.05.10. Precios: El viernes 10 de mayo pasado, los contratos a diciembre 2010 para las EUAs cerraron a € 14.85 y para los CERs contrato a € 12.25, por debajo del 5,6% y 7,7%, respectivamente. El jueves 9 de mayo, la EUA cayó hasta un mínimo de € 14.33, su valor más bajo durante cinco semanas, en medio de temores de que la crisis de la deuda soberana de Europa dañará la recuperación económica.

Pronósticos del precio del carbono:

Barclays Capital ha subido su previsión de precios de las EUAs a partir de € 16.00 € 15.00 para el segundo semestre de 2010. El banco dijo que su proyección se ha hecho en base a la falta de ventas industriales de EUA, la suspensión de las Naciones Unidas de Bulgaria dentro del comercio de carbono y la decisión del Reino Unido a aplicar un piso de carbono teórico.

El banco dijo que la incertidumbre sobre su futura asignación, además de un repunte de los mercados de crédito, significa que es probable que los industriales vendan menos permisos que el año pasado.

El objetivo de reducción en la UE:

La Comisión Europea la próxima semana instará a las naciones de la UE para elevar  sus objetivos de reducción para las emisiones de gases de efecto invernadero desde límite del 20% al 30%, diciendo que los costos y los riesgos a la industria son menos de lo estimado previamente.

"Tanto el contexto internacional y el análisis económico sugiere que la UE hace bien en continuar con la preparación para el paso a un objetivo del 30%", afirma la comisión en un documento se dío a los 27 miembros de la UE el 26 de mayo. La comisión, que espera jefes de Estado tendrá en cuenta sus propuestas en su cumbre del 17 de junio, destaca que "importantes beneficios a largo plazo para la competitividad de Europa pueden ser cosechados" al actuar ahora y no después.

El Fondo de Adaptación (UNFCCC):

Está listo para desembolsar el dinero para apoyar proyectos concretos en países en desarrollo para hacer frente y prepararse para los impactos del cambio climático. El fondo se alimenta a través de un gravamen del 2% en los proyectos registrados en el marco del MDL y tenía aproximadamente 53 millones de dólares a principios de abril de 2010. La Junta Directiva del Fondo de adaptación ha escrito una carta para invitar a los países en desarrollo a presentar sus propuestas de proyectos. Los detalles sobre el ciclo del proyecto y la acreditación de entidades de ejecución se pueden encontrar en el sitio web del Fondo de Adaptación (www.adaptation-fund.org)
Nueva Zelandia:

Continuará con los planes para aplicar el régimen de comercio de emisiones el 1 de julio, a pesar de que la vecina Australia busca aplazar sus planes de ETS hasta 2013. Las llamadas de la comunidad empresarial, el sector agrícola de aplazar la ETS de acuerdo con el traslado de Australia, están siendo ignoradas por el gobierno.

El Ministro del cambio climático, Nick Smith, dijo el miércoles en el Parlamento era demasiado tarde para aplazar el ETS.

 

Por: Dr.Ing. Agr. Pablo Jorge Reali Cestaro (pablo.reali@sfi.com.uy)en base a informaciones provenientes de Plane Tree Capital, AltAssets;BusinessGreen; Global Times, Point Carbon, Reuters y  UNFCCC.

 

Forestalweb.com

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El mercado del Carbono Atmosférico Forestal Cumple Veinte años: Historia y Situación Actual.

06.03.10.Por PabloReali (Ph. D.),  Asesor Forestal y de Mercados de Carbono (pablo.reali@gmail.com). Especial para Forestalweb

 

Eucalyptus dunnii con sistema de silvopastoreo en Treinta y Tres (Uruguay). Foto Pablo Reali  

Resumen
Los proyectos forestales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) comenzaron a tener un peso significativo a principio de los años 90, cuando organizaciones ambientales sin fines de lucro y compañías industriales comenzaron a asociarse para plantar y conservar bosques con el objetivo específico de compensar las emisiones antrópicas de GEI.

A pesar de que estas transacciones de carbono forestal fueron las primeras dentro del esfuerzo humano en este sentido para la mitigación del cambio climático, las mismas fueron puestas rápidamente en un segundo plano debido a las restricciones y complejidades impuestas dentro del Protocolo de Kyoto.

Esto ha dejado al mercado voluntario en una posición creciente pero no muy clara: mientras que algunos inversores ven a los proyectos de mitigación forestal, como inversiones medianamente seguras al involucrar la compra de la tierra y en ciertos casos la producción de madera, otros se apartan de este tipo de inversiones por considerarlas complejas, tanto en su metodología, formulación y aprobación.

A lo largo del tiempo, sin embargo, el rol de los bosques en la mitigación del cambio climático ha incrementado su credibilidad e importancia, entre otras cosas por la resolución de las disputas científico-técnicas sobre como medir y monitorear el carbono almacenado en la biomasa forestal y otros componentes asociados (carbono orgánico del suelo, mantillo, etc.). Por otro lado, ha crecido el consenso político en cuanto a la urgencia de mitigar el cambio climático de la forma más rápida y costo efectiva posible.

Esta aceptación política empezó a impactar la política climática internacional. En el 2007, en el contexto de negociaciones realizadas en la Convención Marco de Cambio Climático de las Naciones Unidas, se generó el Plan de Acción de Bali, que comenzó a reconocer por primera vez el aporte a la mitigación del cambio climático que se podría realizar por proyectos de evitación de la deforestación y degradación de bosques (REDD). En el 2009, el Acuerdo de Copenhague explicitó.

La necesidad de promover mecanismos que recompensen las prácticas sostenibles en el uso de la tierra y de captura de carbono en bosques.
Asociado a esto, las compensaciones de emisiones realizadas en proyectos asociados al uso de la tierra fueron explícitamente en proyectos de ley a ser aprobados en EEUU.

En la actualidad el Mercado de carbono forestal es muy diverso tanto en su oferta como en su demanda. Mientras que muchos proyectos fueron apoyados de una forma totalmente filantrópica, otros han generado verdaderos commodities para ser transados tanto en el mercado voluntario como en el regulado. En este contexto, los suministradores de unidades de reducción de GEI utilizan diversos esquemas de proyectos, metodología de medición y monitoreo, así como estrategias para la generación y mercadeo de certificados.


¿Cuál es el tamaño y las características del mercado del carbono en la actualidad?

En la actualidad, existen 226 proyectos de mitigación de cambio climático basados en sistemas forestales y agroforestales, que involucran a 61 desarrolladores de proyectos y 34 intermediarios. Estos proyectos se distribuyen en 40 países.
En la siguiente tabla se puede apreciar en detalle esta situación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


En las categorías de transacciones voluntarias se considera como principal actor al Chicago Climate Exchange (CCX) que ya ha realizado dos operaciones de importancia en nuestro país, y el resto de un pequeño mercado voluntario disgregado (OTC). Dentro de los mercados con diversos tipos de obligatoriedades, podemos incluir el Esquema de Reducción de Gases de Efecto Invernadero de Nueva Gales del Sur (NSW, GGAS), los proyectos de forestación y reforestación presentados ante la Junta Ejecutiva del MDL, Protocolo de Kyoto (CDM/AR), el esquema neozelandés de comercio de reducción de emisiones basados en la Implementación Conjunta (NZ ETS) y también las cantidad de unidades asignadas a países Anexo 1 del Protocolo de Kyoto (Kyoto AAUs).

Es importante destacar que como estamos comparando conjuntamente transacciones realizadas en diferentes esquemas normativos y de comercialización, las cifras del cuadro no son del todo comparables.
Las transacciones de carbono forestal en alza.

Los 226 proyectos mencionados han reportado un volumen total de 20.8 millones de toneladas de CO2 reducido de la atmósfera. En adición a esto, en 1990, Mbaracayú, un proyecto paraguayo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación forestal Evitada (REDD), reportó la venta de 47 millones de ton de CO2 (13.1 millones de ton de C) a AES (Applied Energy Services, una compañía estadounidense de generación eléctrica). El monto total de la transacción fue de USD 2 millones. (Swick, S, 1990). Debido a que este contrato de venta de reducción de emisiones forestales fue realizado en 1990 (anterior inclusive a la firma del Protocolo de Kyoto que fue realizada durante la COP 3, en 1997), se trataba prácticamente de compras de certificados a futuro o por acciones voluntarias de empresas precursoras y con alta responsabilidad ambiental. Por ello esta transacción se separó del resto de los acuerdos económicos aquí descriptos. Solo por poner un ejemplo de las diferencias de concepción y de mercado, el acuerdo de 1990 entre Mbaracayú y AES pactó la tonelada de CO2 a 0,04 USD, mientras que, por ejemplo el promedio de las transacciones realizadas en el 2008 por el CCX, arrojan un valor de 4.07 USD/ton CO2.

En el gráfico siguiente se detalla la evolución histórica del mercado de reducciones de emisiones forestales, discriminándose por tipo de esquema en que se realizaron tales transacciones. En la primer barra se resumen las transacciones realizadas anteriores a 1990 y en la última, las correspondientes a los dos primeros trimestres del 2009.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el gráfico se puede observar la gran importancia relativa del CCX en todo el proceso y sobre todo en su espectacular efecto a partir del 2007. En el 2009, el esquema neozelandés también ha tenido un importante aporte.

Oportunidades y amenazas presentes y futuras.


El alto peso de la transacciones voluntarias y privadas, sobre los mercados con diferentes grados de coercitividad (Kyoto, NSW, etc), que se observan en el gráfico, de alguna forma confirman el análisis y pronóstico realizado por Bloomberg Carbon Finance (2009) donde se indica que el futuro del mercado del carbono, no solo forestal sino en la mayoría de sus modalidades, dependerá de las iniciativas locales y privadas más que de los acuerdos internacionales. Esto de alguna forma es una buena noticia dados los espantosos resultados de la Cumbre de Copenhague, y los pronósticos nada esperanzadores de las negociaciones futuras a realizarse en Mayo en Bonn y en diciembre en Méjico.
Pero quizá la noticia más importante, que de alguna forma ha pasado desapercibida, es la proposición del Ministro de Medio Ambiente Francés, (argumentando la defensa de competividad de la UE que desde hace años está gravando de alguna medida a una parte de su industria en función de sus emisiones de GEI), para establecer en el 2011 un impuesto a las emisiones de GEI asociadas a todos los productos importados por la Unión Europea. Si bien esta medida aún no fue aprobada por el parlamento europeo, (pues entre otras cosas, existen muchas lagunas en cuanto a como se determinaría la huella de carbono de cada producto, sobre todo en el alcance hacia adelante y hacia atrás de las emisiones dentro del ciclo de vida de cada producto,etc.) de ser aprobada podría implicar un impacto terrible para los exportadores hacia la UE, que muy bien podrían paliar la situación recurriendo en masa a la compensación de emisiones mediante proyectos forestales, que sin duda son, entre la mayoría de los posibles proyectos de mitigación, los más costo efectivos en reducción de emisiones.

En sucesivas entregas se analizará a fondo cada uno de los esquemas de comercialización aquí descriptos, de forma de poder orientar al productor forestal uruguayo en cuanto a esta interesante y cada vez más prometedora fuente de ingresos no tradicionales de sus bosques.

 

Para leer más artículos de Pablo Reali acceda este link

 

Abstract:
Forestry projects jump-started the global carbon offset market in the early 1990s, when environmental non-profits and industrial companies initiated partnerships to conserve and plant forests with the aim of balancing greenhouse gas emissions (GHG) by capturing
carbon in trees. Although forestry transactions were the first-ever carbon offsets, they were soon sidelined in emerging global GHG regulations and a narrow band of forestry offsets were recognized under the Kyoto Protocol.

This left the voluntary markets to pick up the slack. Some buyers have been drawn to this tangible, land-based offset category and others have veered away from the complexities and risks of forest carbon offset projects.

Over time, however, the role of forests in mitigating climate change has increasingly gained credence thanks largely to the resolution of scientific disputes over how to measure and monitor the amount of carbon captured in trees, as well as growing political consensus on the need to reduce emissions as quickly and cost-effectively as possible.

This acceptance has begun to impact global climate policy. In 2007, at international climate change negotiations, the Bali Action Plan laid out a strategy for developing consensus on how to recognize reducing emissions from deforestation and degradation (REDD). In 2009, the Copenhagen Accord explicitly stated the need to develop mechanisms that would reward sustainable land-use practices that capture carbon in trees. Around the same time, landbased carbon offsets were explicitly included in the text of proposed US climate bills. These regulatory developments have the potential to stimulate tremendous demand for land-based carbon credits.

Currently, the forest carbon market is diverse on both the supply and demand fronts. Many offsets have been developed and purchased purely for the sake of philanthropy, while others have been created as commodity products to be sold as units of trade on global regulated and voluntary markets. In this context suppliers employ significantly varying project designs, methodologies and implementation strategies to create credits.

 

 

 

Pablo Reali - Forestalweb





  



 

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Los mercados no organizados como origen y futuro de las compensaciones forestales de Gases de Efecto Invernadero.

Por Pablo Reali Consultor Forestal y de Mercado de carbono de Servicios Forestales Integrales (www.sfi.com.uy)

¿Como se ha distribuido geográficamente el volumen histórico de compensaciones de emisiones forestales (CEF)?

Eucalyptus globulus, one years old. Florida Deparment (Uruguay).

 

América del Norte ha sido históricamente la región con más CEF (con un total de 7.2 millones de toneladas de CO2, o el 40% del total mundial), seguida por Sudamérica (3,9 Millones de Ton de CO2, o el 22% del total). Oceanía, representada casi exclusivamente por Australia siguió con el 16%, África con el 11% y finalmente Asia (6%) y Europa con el 4%.
En el gráfico siguiente se puede observar el volumen histórico de compensación de emisiones transado clasificado por superficie geográfica.

Fuente: Hamilton et al, 2009. 

De todas formas, el valor de las transacciones realizadas altera el orden previo mencionado, puesto que para Oceanía se contabilizan negocios totales por 37.8 M USD, 32 M USD para Latinoamérica, 32 M USD para Norteamérica , 20,9 M USD para África, 9.9 M USD para Asia y 6 M USD para Europa. A grosso modo se podría decir que el Hemisferio Sur ha sacado mejor partido de estas transacciones que el Norte, lo que serían buenas noticias para nuestro país.

Sin embargo, si tomamos en cuenta el 2008, vemos un cambio de posiciones dentro esta ordenación, ya que para este año Norteamérica lideró el mercado con un 42% del volumen comercializado, seguida de África (26%) y Latinoamérica (21%). En los países en desarrollo se observa un cambio de liderazgo de Sudamérica (2007) hacia África (2009). Oceanía y Europa, debido a sus cambios y dificultades políticas en torno a las CEF, tuvieron un papel absolutamente secundario.

¿Cómo fueron las tendencias en cuanto al tipo de bosque y el tipo de proyecto de compensación?

La mayoría de las CEF históricamente pertenecieron a los proyectos de forestación y reforestación (FR), con un 63% del total mundial, seguido de los proyectos de evitación de la deforestación y degradación forestal (REDD), con un 17% y los proyectos de mejoramiento de manejo forestal (MMF) con un 13%. En el 2008, los FR siguieron liderando con un 53% pero la combinación de proyectos FR con REDD y MMF alcanzaron el segundo lugar con un 24%, seguidos finalmente por los proyectos MMF con un 20%.
Estas también son buenas noticias para nuestro país que, debido a su relativamente poca extensión de bosques naturales y a la baja densidad de carbono de los mismos, debería orientar su producción de CEF mediante los proyectos FR y MMF.

 

Abstract:

Historically most forest deals (73% or 15 MtCO2) have occurred in the Over the Counter (OTC) voluntary carbon markets. The Chicago Climate Exchange (CCX) has been the scene for 12.5% of transactions (2.6 MtCO2). The New South Wales Greenhouse Gas Reduction Scheme (NSW GGAS) followed close behind with 8.7% (1.8 MtCO2) of transactions. Combined, Kyoto Protocol driven markets transacted 1.3 MtCO2 (6.25%). CDM sales represented a total of roughly half a million tonnes, or 4% of the global forest carbon markets. Before 2005, the OTC market was the only game in town until NSW GGAS began trading its first forest carbon credits in 2005.
So, it is clear that the past of forest carbon offset was the OTC and some regulated schemes such as CCX and NSW GGAS, but of whom the future is?
Bloomber Carbon Finance (2009) stated that the future of global carbon market will depend mostly on local initiatives rather than international accords. This will be the way also for the carbon forest sector.





  


 

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Primeras reacciones luego de la Conferencia de Copenhague (COP 15)

Elaborado por Pablo Reali (Ph.D.) Asesor Forestal y de Mercado de Carbono de Servicios Forestales Integrales SA.

 

A continuación se describen algunas de las primeras repercusiones luego de la cumbre:

A nivel de las últimas negociaciones de la cumbre, entre otros asuntos se acordó un mecanismo de apelación en caso de proyectos rechazados por la Junta Ejecutiva del MDL. También se acordó ciertas concesiones para China en cuanto a cierto relajamiento en las exigencias de la JE para los parques eólicos.

Reducción de emisiones en Deforestación y Bosques Degradados (REDD): Australia, Japón, Francia, EEUU y Reino Unido indicaron que dedicarían 3500 millones de USD a ambiciosos proyectos de REDD entre el2010 y el 2012.

Incremento en las exoneración impositiva para promover energías limpias en EEUU: La Casa Blanca ha propuesto un incremento de 5000 millones de USD para la exoneración parcial de impuestos en los sectores, eólico, solar y geotermal.Si el Senado los aprueba esto implicaría una reducción impositiva del 30% para fábricas de turbinas eólicas, paneles solares y autos eléctricos.

Fondo del Banco Mundial para la energía solar: 11proyectos de energía solar asociados en el norte de África recibirán 750millones de USD, lo que les permitirá destrabar el resto de la financiación necesaria para finalizar el proyecto. En su conjunto el proyecto generaría 900MW para el 2020, reduciendo 1.7 M de CERs al año. Parte de esta energía se vendería a Italia mediante un cable submarino.

Subasta de energía eólica en Brasil: El gobierno brasileño ha realizado su primer subasta en este sentido, contratando1.800 MW de energía eólica a un precio de 82.8 USD/ MW. Dicha subasta permitirá la construcción de 71 parques eólicos en el Nordeste de Brazil.  Esto implica un volumen de dinero transado alfinal de los 20 años de duración del proyecto de 10900 millones de USD.

Trading Emissions Pic and Leaf Clean Energy: estos dos grupos inversores se han unido en una sola compañía que tendrá una capitalización de mercado de unos 968millones de USD.  Su prioridad son las inversiones en Brasil (con una planta de generación de biodiesel con un valor de 67 millones de USD), y proyectos en EEUU y Méjico, dedicados a la producción de energía solar, eólica, hidroeléctrica y a partir de la biomasa.

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La compañía estadounidense está en "revisión estratégica", dijo el director ejecutivo para América del Sur. La compañía forestal y de inversiones en bienes raíces Weyerhaeuser anunció este miércoles ...
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11.27.2016

 

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