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01.09.08 | Información forestal del Uruguay.

 

Chile

El cultivo de nogal y del cerezo puede evitar el abandono de zonas agrícolas.


El cultivo de especies de árboles denominados 'nobles', como los nogales y cerezos, puede evitar el abandono de terrenos agrícolas si se destinan a la producción de madera, convirtiéndose en un complemento a la renta agrícola de los payeses en muchas zonas rurales de Cataluña.
El grupo de producción agroforestal del Instituto de investigación y Tecnologías Agroalimentarias de la Generalitat (IRTA, en sus siglas en catalán), dirigido por Neus Aleta, estudia la producción de madera de calidad con nogales, cerezos y serbales, una actividad con buenas perspectivas de futuro y un elevado interés estratégico.


En una entrevista a Efe, Neus Aleta ha indicado que la madera de estas especies puede alcanzar precios superiores a los 1.000 euros por metro cúbico, aunque esta cantidad puede variar en función de la calidad de la madera y del precio que marcan los escasos compradores.
La rentabilidad de una plantación de nogal o cerezo con una gestión adecuada puede variar, según los estudios realizados por el IRTA, entre el 4,62 y el 7,22 por ciento, aunque no será inmediata sino que necesitará un ciclo de producción aproximado de unos veinte años.


La demanda de madera de calidad en todo el mundo ha crecido de forma importante en las últimas décadas y se espera que esta tendencia se mantenga en el futuro, por lo que la plantación de estos árboles frondosos tienen un considerable interés en muchas áreas rurales de Cataluña como actividad y alternativa económica, ambiental y paisajística.


Neus Aleta ha explicado que el grupo de investigadores que dirige en el IRTA inició los trabajos sobre estos árboles en el año 1993 y a partir del año 2000 se empezaron a estudiar los resultados de la plantación de nogales y cerezos, tras el crecimiento de los primeros ejemplares.


"Ahora hemos iniciado el estudio de nuevas especies como las serbales, perales y almezos (árbol del amor) también para la producción de madera de calidad", unos estudios que se desarrollan en unas 25 hectáreas de terreno en la Torre Marimon, en Caldes de Montbui (Barcelona).


Este espacio es la sede de los grupos de investigación de cunicultura, remugantes, horticultura ambiental del IRTA, además del de producción agroforestal, que dirige Aleta.
La investigadora ha indicado que en los terrenos forestales, los árboles frondosos contribuyen a enriquecer los paisajes y los ecosistemas e incluso pueden llegar a ser una alternativa de uso en espacios afectados recientemente por un incendio forestal.


Además, la producción de madera de calidad de frondosas es compatible con otras producciones en el mismo espacio y tiempo, como por ejemplo los sistemas agroforestales, silvopastorales, cultivos energéticos y plantaciones de doble rotación, entre otros.


Los sistemas agroforestales combinan especies de arbóreas con arbustivas o herbáceas y, en un término amplio, se incluye desde la simple presencia de algunos árboles, como frutales, en combinación con cultivos de vegetales o cereales, hasta sistemas más complejos con múltiples especies.


El silvopastoreo es un tipo de sistema agroforestal que implica la presencia de animales directamente pastando entre o bajo árboles, que pueden ser de vegetación natural o plantados para convertirse en madera.


Aleta ha precisado que "numerosas empresas" se han interesado por la posibilidad de realizar plantaciones de grandes superficies no sólo en Cataluña sino incluso en Sudamérica de árboles nobles.


Algunas de las especies más utilizadas de frondosos para la producción de madera son las progenies híbridas de nogal MJ-209xRa y NG-23xRa, los clones de cerezo y los materiales de frenos de hoja grande.


Fuente:
Invertia