Chile
El cultivo de
nogal y del cerezo puede evitar el abandono de zonas
agrícolas.
El cultivo de
especies de árboles denominados 'nobles', como los
nogales y cerezos, puede evitar el abandono de terrenos
agrícolas si se destinan a la producción de madera,
convirtiéndose en un complemento a la renta agrícola de
los payeses en muchas zonas rurales de Cataluña.
El grupo de producción agroforestal del Instituto de
investigación y Tecnologías Agroalimentarias de la
Generalitat (IRTA, en sus siglas en catalán), dirigido
por Neus Aleta, estudia la producción de madera de
calidad con nogales, cerezos y serbales, una actividad
con buenas perspectivas de futuro y un elevado interés
estratégico.
En una entrevista a Efe, Neus Aleta ha indicado que la
madera de estas especies puede alcanzar precios
superiores a los 1.000 euros por metro cúbico, aunque
esta cantidad puede variar en función de la calidad de
la madera y del precio que marcan los escasos
compradores.
La rentabilidad de una plantación de nogal o cerezo con
una gestión adecuada puede variar, según los estudios
realizados por el IRTA, entre el 4,62 y el 7,22 por
ciento, aunque no será inmediata sino que necesitará un
ciclo de producción aproximado de unos veinte años.
La demanda de madera de calidad en todo el mundo ha
crecido de forma importante en las últimas décadas y se
espera que esta tendencia se mantenga en el futuro, por
lo que la plantación de estos árboles frondosos tienen
un considerable interés en muchas áreas rurales de
Cataluña como actividad y alternativa económica,
ambiental y paisajística.
Neus Aleta ha explicado que el grupo de investigadores
que dirige en el IRTA inició los trabajos sobre estos
árboles en el año 1993 y a partir del año 2000 se
empezaron a estudiar los resultados de la plantación de
nogales y cerezos, tras el crecimiento de los primeros
ejemplares.
"Ahora hemos iniciado el estudio de nuevas especies como
las serbales, perales y almezos (árbol del amor) también
para la producción de madera de calidad", unos estudios
que se desarrollan en unas 25 hectáreas de terreno en la
Torre Marimon, en Caldes de Montbui (Barcelona).
Este espacio es la sede de los grupos de investigación
de cunicultura, remugantes, horticultura ambiental del
IRTA, además del de producción agroforestal, que dirige
Aleta.
La investigadora ha indicado que en los terrenos
forestales, los árboles frondosos contribuyen a
enriquecer los paisajes y los ecosistemas e incluso
pueden llegar a ser una alternativa de uso en espacios
afectados recientemente por un incendio forestal.
Además, la producción de madera de calidad de frondosas
es compatible con otras producciones en el mismo espacio
y tiempo, como por ejemplo los sistemas agroforestales,
silvopastorales, cultivos energéticos y plantaciones de
doble rotación, entre otros.
Los sistemas agroforestales combinan especies de
arbóreas con arbustivas o herbáceas y, en un término
amplio, se incluye desde la simple presencia de algunos
árboles, como frutales, en combinación con cultivos de
vegetales o cereales, hasta sistemas más complejos con
múltiples especies.
El silvopastoreo es un tipo de sistema agroforestal que
implica la presencia de animales directamente pastando
entre o bajo árboles, que pueden ser de vegetación
natural o plantados para convertirse en madera.
Aleta ha precisado que "numerosas empresas" se han
interesado por la posibilidad de realizar plantaciones
de grandes superficies no sólo en Cataluña sino incluso
en Sudamérica de árboles nobles.
Algunas de las especies más utilizadas de frondosos para
la producción de madera son las progenies híbridas de
nogal MJ-209xRa y NG-23xRa, los clones de cerezo y los
materiales de frenos de hoja grande.
Fuente:
Invertia