La
ola de incendios que asoló los montes de Portugal ha
marcado con una profunda huella al sector forestal
luso. Cada año arden en Portugal unas 57.000 hectáreas
arboladas, pero únicamente existe cofinanciación
pública para reforestar unas 27.000, tal y como
muestran las cifras que maneja Monte Industria.
Entre 1995
y el 2005, el país vecino perdió un 4% de su
superficie de eucaliptos, un 27% de la superficie de
pinos y un 32% de las existencias de esa última
especie que tenía.
La merma
que ha supuesto la quema de montes ha hecho que
algunas empresas portuguesas recurran a los montes
gallegos para cubrir esa falta de producto autóctono.
En todo el
territorio portugués hay unos 3,4 millones de
hectáreas de superficie arbolada, mientras que las
cortas ascendieron en el año 2006 a unos 10,2 millones
de metros cúbicos de producto.